El tiempo de la cobardía
El tiempo de la cobardía
Actualización con fecha del 3 de febrero de 2009
**Última actualización, 8 años después, el 2 de mayo de 2017 **
¡Se ha hecho justicia!
http://www2.iap.fr/users/riazuelo/cosmo/jpp/p2.html

2 de mayo de 2017:
V ayan a ver este , en el minuto 33 y 35. Me pregunto durante cuánto tiempo, tras su difusión, las críticas imbéciles de Riazuelo permanecerán en el sitio del Instituto de Astrofísica de París. Durante once años mis solicitudes de un legítimo derecho de réplica han quedado sin respuesta, y no solo hay que ver como responsable al señor Riazuelo, sino a los sucesivos directores del IAP y, más allá, al conjunto de la comunidad de cosmólogos y astrofísicos.
Q ue un investigador proteste publicando esto en su sitio, vaya cosa. Dejémosle gritar. En cambio, los vídeos hacen más ruido y permanecerán en la red sin limitación de tiempo, serán "llamados" por el sistema de enlaces automáticos. Los años pasarán. Los cabellos de Riazuelo encanecerán, pero él continuará, a través de sus propias palabras, pasando por lo que es: un imbécil. Le había enviado un último mensaje acerca de esa página del sitio del IAP. Donde o la hacía borrar, o completaba esas críticas.
U na situación de Zugswang, como se dice en el ajedrez, donde se pone al adversario en la obligación de jugar. Pero, sea cual sea la jugada que elija, está mal. Dicho esto, el borrado de la página habría sido para Riazuelo la menos mala de las dos opciones. Pero la idea de que yo pudiera obligarle a hacerlo era para él inaceptable. Asumirá esa elección.
E l mundo político está completamente podrido. Pero el mundo científico lo está igual de podrido. ¿Quién se sorprendería? Entre aquellos que estarían en condiciones de reaccionar ante una situación dada, por sus competencias, cuando se termina de descontar a la gente deshonesta quedan los cobardes, los que "callan valerosamente". Me recuerda una frase de mi amigo Rémy Chauvin (fallecido) - Cuando uno hace algo tiene inmediatamente en contra a los que hacen lo mismo, a los que hacen lo contrario y... a los que no hacen nada.
V oy a continuar estos vídeos Janus. Todavía hay bastantes cosas que decir. Como decía uno de mis amigos:
- Eres como un tipo que apacienta una manada de bisontes en una tienda de porcelana.
Continuará
2 de mayo de 2017:
V ayan a ver este , en el minuto 33 y 35. Me pregunto durante cuánto tiempo, tras su difusión, las críticas imbéciles de Riazuelo permanecerán en el sitio del Instituto de Astrofísica de París. Durante once años mis solicitudes de un legítimo derecho de réplica han quedado sin respuesta, y no solo hay que ver como responsable al señor Riazuelo, sino a los sucesivos directores del IAP y, más allá, al conjunto de la comunidad de cosmólogos y astrofísicos.
Q ue un investigador proteste publicando esto en su sitio, vaya cosa. Dejémosle gritar. En cambio, los vídeos hacen más ruido y permanecerán en la red sin limitación de tiempo, serán "llamados" por el sistema de enlaces automáticos. Los años pasarán. Los cabellos de Riazuelo encanecerán, pero él continuará, a través de sus propias palabras, pasando por lo que es: un imbécil. Le había enviado un último mensaje acerca de esa página del sitio del IAP. Donde o la hacía borrar, o completaba esas críticas.
U na situación de Zugswang, como se dice en el ajedrez, donde se pone al adversario en la obligación de jugar. Pero, sea cual sea la jugada que elija, está mal. Dicho esto, el borrado de la página habría sido para Riazuelo la menos mala de las dos opciones. Pero la idea de que yo pudiera obligarle a hacerlo era para él inaceptable. Asumirá esa elección.
E l mundo político está completamente podrido. Pero el mundo científico lo está igual de podrido. ¿Quién se sorprendería? Entre aquellos que estarían en condiciones de reaccionar ante una situación dada, por sus competencias, cuando se termina de descontar a la gente deshonesta quedan los cobardes, los que "callan valerosamente". Me recuerda una frase de mi amigo Rémy Chauvin (fallecido) - Cuando uno hace algo tiene inmediatamente en contra a los que hacen lo mismo, a los que hacen lo contrario y... a los que no hacen nada.
V oy a continuar estos vídeos Janus. Todavía hay bastantes cosas que decir. Como decía uno de mis amigos:
- Eres como un tipo que apacienta una manada de bisontes en una tienda de porcelana.
Continuará
http://www2.iap.fr/users/riazuelo/cosmo/jpp/p2.html
Han pasado dos años:
Señor RIAZUELO, Instituto de Astrofísica de París 98bis boulevard Arago F-75014 París Francia Señor, tras la lectura de una discusión alucinante de los administradores de la WIKIPEDIA francesa sobre el artículo relativo a un antiguo director de investigación del CNRS, Jean-Pierre PETIT (en adelante JPP), acabé visitando el sitio del IAP, donde pude leer en particular su artículo, en el que usted critica una parte de los trabajos del Sr. JPP.
Aunque sea secundario, preciso que soy checo, residente desde hace muchos años en Praga, antes de haber residido en Toulouse en los años 70. En aquellos tiempos había acogido con cierto entusiasmo las actividades del CNES en el ámbito de los OVNI - no porque fuera un "fan" de los extraterrestres, sino porque estimaba valiente por parte de los científicos franceses interesarse por ese fenómeno para someterlo a la prueba de "el método", a fin de demostrar definitivamente que o bien pertenece a lo objetivo (y estudiarlo en consecuencia), o bien a lo subjetivo (y remitirlo a la sociología de las creencias, mistificaciones, manipulaciones y neurosis). Hay que decir que en aquella época seguí, entre otros, estudios de epistemología en la facultad de Ciencias Paul Sabatier y estaba lleno de ideales sobre el enfoque científico - por tanto sin prejuicios - del mundo. Es la razón por la que me interesé, más bien de lejos, por las tribulaciones del Sr. JPP en el seno del mundo institucional científico.
He leído con un interés desgraciadamente relativo el artículo que usted publicó en las páginas del Instituto de Astrofísica de París. Relativo, porque mis conocimientos del ámbito científico en cuestión no superan los de las revistas de divulgación. Por tanto no estoy en condiciones de comprender todo su alcance.
Ciertamente, he notado cierto tono irónico, incluso un tanto despectivo, pero supongo que eso puede ocurrir en el enfrentamiento de ideas, actuando cada uno con la íntima convicción de que la otra parte de la polémica no es más que un siniestro bufón y un diletante - un poco como un civil para los militares. Es verdad que he leído muchos otros artículos polémicos, en los que ese tono agrio estaba ausente y se limitaba a una discusión fáctica de las ideas, tesis y teorías, sin tener que rebajar a la persona, ni siquiera en el contexto. Al leer sus líneas, viene a la mente la idea de que el respeto al prójimo solo está a la medida de la grandeza interior del autor de las afirmaciones (yo digo a menudo que, cuando se habla de algo, siempre se habla de uno mismo).
Sin embargo, hay una cosa que me ha chocado terriblemente en la página que usted no firma, pero de la que aparentemente es autor (esto también ha mandado visiblemente a paseo las costumbres intelectuales de los científicos franceses: en su tiempo, al pie de cada correo había no solo el nombre y el título del autor sino también el nombre de su laboratorio así como el número de la puerta de su despacho. Pero en fin, el mundo se vuelve cada vez más vulgar... en el sentido de vulgum pecus). Esa cosa que más me ha chocado en su página es la ausencia total de respuesta por parte de Jean-Pierre PETIT, para o bien defender sus propias ideas frente a sus argumentos (y demostrar en su caso que el bufón ridículo es usted), o bien reconocer bajamente su error y pedir en "bonete deforme" su sitio en la próxima sesión en la hoguera. Durante mis estudios superiores tuve varias veces la ocasión de asistir en el seno de la Universidad a debates encarnizados entre partidarios de teorías, incluso de escuelas opuestas, que se despellejaban con hermosos mordiscos donde nosotros, los oyentes estudiantes, podíamos formarnos nuestra propia opinión con toda libertad. Aquí, nada, peanuts, en lengua modernizada... el otro está ausente, como diría Lacan y la libertad con él.
Ya, mi primera sorpresa consistió en el hecho de que usted no le invitara, a la conclusión de su texto, a hacerle llegar su respuesta. ¿Marca de superioridad, incluso de suficiencia? ¿Desprecio? ¿Miedo? ¿Odio? Somos libres de imaginar todo lo que se nos ocurre, pero nada de lo que se nos ocurre es en su beneficio. Y como usted representa, mal que bien (siga la mirada) una institución de talla, pues bien esos calificativos van a esa institución, incluso a toda la comunidad científica francesa, que debería haberle llamado al orden, en cuestión de ética científica. Pues o bien los argumentos de JPP son una oscura... mermelada, y como tal no merece que se le dedique una línea, o bien valen una página (lo que usted demuestra), y entonces usted tiene la obligación de darle el espacio para defenderse.
Podría ciertamente imaginar que el Sr. JPP no estimó necesario, o que no se atrevió a entrar en ese debate de expertos, lo que sería relativamente deshonroso para él. Sin embargo, gracias a Google, he descubierto páginas que forman parte de su sitio personal, en las que reacciona y reclama con vehemencia (incluso violencia) ese debate. Según el Sr. JPP parecería pues que es usted quien le rechaza ese debate, lo que no tengo que discutir y lo que siempre podría reprocharle.
Lo que es por el contrario propiamente escandaloso es el hecho de que, desde 2006 (por tanto más de dos años), usted ataca no solo las ideas y concepciones del Sr. JPP, sino también a su persona (empleando el desprecio y el tono agrio), negándole el derecho de réplica - un concepto social y filosófico muy estimado en Francia, que se pretende siempre una tierra de libertad de espíritu - ¡¡¡¡y que usted deja ese ataque siempre en línea!!!! Eso es propio de una práctica medieval de exposición a la picota.
Si por una razón u otra usted no desea debatir con él, entonces por honestidad intelectual y probidad científica, debería haber retirado ese texto desde hace dos años, o al menos indicar las referencias de las páginas en las que JPP se expresa a continuación de ese texto y responde. Con tal actitud, usted deshonra no solo sus propios títulos universitarios (en casos así eso podría llevar a alguien hasta preguntarse si los obtuvo de manera honesta), la institución cuyo espacio oficial utiliza, la comunidad científica e intelectual francesa, ¡sino que mancha toda la historia y cultura francesas!
Discúlpeme, pero sea cual sea el contenido científico y la verdad objetiva de sus afirmaciones y argumentaciones en el artículo, ese hecho escandaloso hace venir inevitablemente a la mente palabras como bufón, Tartufo, Preciosas ridículas... pero esas palabras vienen a la mente a propósito de usted. Supongo que habrá oído hablar de cierto Voltaire. Sé que murió hace más de diez años, lo que en la era de internet constituye una eternidad que algunos contemporáneos no logran colmar. Pues bien, ese señor, que hizo la gloria de este país, había dicho un día:
NO COMPARTO SUS IDEAS PERO ME BATIRÉ HASTA LA MUERTE PARA QUE USTED PUEDA EXPRESARLAS.
Debería meditar esta cita y, a continuación, como espero, retirar sin más dilación el texto, incluso proponer al Sr. PETIT (que al fin y al cabo no es un autodidacta aficionado con ideas de ultramarinos) un espacio igual al suyo, o bien añadir un enlace hacia una página de su sitio, a fin de otorgarle el derecho de réplica.
Preciso que no soy - ni de lejos - un aficionado de JPP y que veo bien que por cierto lado puede molestar, fastidiar, impedir que se dé vueltas en redondo... esos atributos que siempre han sido los atributos de los poetas pero también de los verdaderos científicos (se ha demostrado que los mecanismos intelectuales y creativos de las dos "razas" son totalmente idénticos). Su papel no es recoger premios, o revelar las verdades primeras, sino molestar, perturbar el orden establecido, agitar las instituciones y las ideas. Es lo que aparentemente hace; en cuanto a saber si tiene razón o no, no nos corresponde juzgar y debemos contentarnos con hacer todo para que pueda expresarse, luego la historia se encargará de ello. En cuanto a saber quién pasará por el sol de la posteridad eterna, o por los retretes (de la historia), pues bien, es a la historia a quien corresponde hacerlo, y no a censores o jesuitas de toda laya. Solo por rozar de lejos su situación, me viene la idea de cierto señor Curie, a quien las instituciones oficiales ostracizaron tanto tiempo como fue posible (a pesar de su premio Nobel); pues bien, sería una lástima que eso volviera a ocurrir (aunque casos similares son plétora en Francia).
Le agradecería por tanto que se dignara hacer desaparecer sin esperar el panfleto que, en el estado actual de los hechos, no es más que papel higiénico virtual, o hacer de él una pieza en el debate de las ideas, incluso un acto de revelación de una vez por todas de un agitado mental sin importancia.
Y para terminar, y para volver al título, quisiera dirigirle mis agradecimientos: pues gracias a su actitud he descubierto el enorme sitio de JPP, así como los otros dos, y los encuentro muy interesantes de leer. Por haberme llevado a descubrirlo, debo in fine dirigirle mis agradecimientos. Doy fe.
Con mis más sinceros saludos Miroslav HERMAN PRAGA, República Checa PD: No dejaré de llamar la atención de mis amigos de la comunidad científica checa sobre su instituto y sus prácticas, a fin de que juzguen sobre el terreno la degradación de las mentalidades de las élites en Francia.
PPD: Supongo que este texto, que no le resulta halagador, puede contener cierto número de faltas gramaticales y errores estilísticos. Sin embargo, oso esperar que en su esencia siga siendo comprensible y que esos errores no le impidan captar el fondo. Le pido que me disculpe por esos errores; el francés al fin y al cabo no es más que mi segunda lengua y, sobre todo, desde hace más de 20 años solo la practico esporádicamente.
PPPD: Como su contenido concierne directamente a la persona del Sr. PETIT, me permito dirigirle una copia de esta carta.
MH El artículo crítico del Sr. Alain Riazuelo, presente desde hace dos años en el sitio del Instituto de Astrofísica de París
Han pasado dos años:
Señor RIAZUELO, Instituto de Astrofísica de París 98bis boulevard Arago F-75014 París Francia Señor, tras la lectura de una discusión alucinante de los administradores de la WIKIPEDIA francesa sobre el artículo relativo a un antiguo director de investigación del CNRS, Jean-Pierre PETIT (en adelante JPP), acabé visitando el sitio del IAP, donde pude leer en particular su artículo, en el que usted critica una parte de los trabajos del Sr. JPP.
Aunque sea secundario, preciso que soy checo, residente desde hace muchos años en Praga, antes de haber residido en Toulouse en los años 70. En aquellos tiempos había acogido con cierto entusiasmo las actividades del CNES en el ámbito de los OVNI - no porque fuera un "fan" de los extraterrestres, sino porque estimaba valiente por parte de los científicos franceses interesarse por ese fenómeno para someterlo a la prueba de "el método", a fin de demostrar definitivamente que o bien pertenece a lo objetivo (y estudiarlo en consecuencia), o bien a lo subjetivo (y remitirlo a la sociología de las creencias, mistificaciones, manipulaciones y neurosis). Hay que decir que en aquella época seguí, entre otros, estudios de epistemología en la facultad de Ciencias Paul Sabatier y estaba lleno de ideales sobre el enfoque científico - por tanto sin prejuicios - del mundo. Es la razón por la que me interesé, más bien de lejos, por las tribulaciones del Sr. JPP en el seno del mundo institucional científico.
He leído con un interés desgraciadamente relativo el artículo que usted publicó en las páginas del Instituto de Astrofísica de París. Relativo, porque mis conocimientos del ámbito científico en cuestión no superan los de las revistas de divulgación. Por tanto no estoy en condiciones de comprender todo su alcance.
Ciertamente, he notado cierto tono irónico, incluso un tanto despectivo, pero supongo que eso puede ocurrir en el enfrentamiento de ideas, actuando cada uno con la íntima convicción de que la otra parte de la polémica no es más que un siniestro bufón y un diletante - un poco como un civil para los militares. Es verdad que he leído muchos otros artículos polémicos, en los que ese tono agrio estaba ausente y se limitaba a una discusión fáctica de las ideas, tesis y teorías, sin tener que rebajar a la persona, ni siquiera en el contexto. Al leer sus líneas, viene a la mente la idea de que el respeto al prójimo solo está a la medida de la grandeza interior del autor de las afirmaciones (yo digo a menudo que, cuando se habla de algo, siempre se habla de uno mismo).
Sin embargo, hay una cosa que me ha chocado terriblemente en la página que usted no firma, pero de la que aparentemente es autor (esto también ha mandado visiblemente a paseo las costumbres intelectuales de los científicos franceses: en su tiempo, al pie de cada correo había no solo el nombre y el título del autor sino también el nombre de su laboratorio así como el número de la puerta de su despacho. Pero en fin, el mundo se vuelve cada vez más vulgar... en el sentido de vulgum pecus). Esa cosa que más me ha chocado en su página es la ausencia total de respuesta por parte de Jean-Pierre PETIT, para o bien defender sus propias ideas frente a sus argumentos (y demostrar en su caso que el bufón ridículo es usted), o bien reconocer bajamente su error y pedir en "bonete deforme" su sitio en la próxima sesión en la hoguera. Durante mis estudios superiores tuve varias veces la ocasión de asistir en el seno de la Universidad a debates encarnizados entre partidarios de teorías, incluso de escuelas opuestas, que se despellejaban con hermosos mordiscos donde nosotros, los oyentes estudiantes, podíamos formarnos nuestra propia opinión con toda libertad. Aquí, nada, peanuts, en lengua modernizada... el otro está ausente, como diría Lacan y la libertad con él.
Ya, mi primera sorpresa consistió en el hecho de que usted no le invitara, a la conclusión de su texto, a hacerle llegar su respuesta. ¿Marca de superioridad, incluso de suficiencia? ¿Desprecio? ¿Miedo? ¿Odio? Somos libres de imaginar todo lo que se nos ocurre, pero nada de lo que se nos ocurre es en su beneficio. Y como usted representa, mal que bien (siga la mirada) una institución de talla, pues bien esos calificativos van a esa institución, incluso a toda la comunidad científica francesa, que debería haberle llamado al orden, en cuestión de ética científica. Pues o bien los argumentos de JPP son una oscura... mermelada, y como tal no merece que se le dedique una línea, o bien valen una página (lo que usted demuestra), y entonces usted tiene la obligación de darle el espacio para defenderse.
Podría ciertamente imaginar que el Sr. JPP no estimó necesario, o que no se atrevió a entrar en ese debate de expertos, lo que sería relativamente deshonroso para él. Sin embargo, gracias a Google, he descubierto páginas que forman parte de su sitio personal, en las que reacciona y reclama con vehemencia (incluso violencia) ese debate. Según el Sr. JPP parecería pues que es usted quien le rechaza ese debate, lo que no tengo que discutir y lo que siempre podría reprocharle.
Lo que es por el contrario propiamente escandaloso es el hecho de que, desde 2006 (por tanto más de dos años), usted ataca no solo las ideas y concepciones del Sr. JPP, sino también a su persona (empleando el desprecio y el tono agrio), negándole el derecho de réplica - un concepto social y filosófico muy estimado en Francia, que se pretende siempre una tierra de libertad de espíritu - ¡¡¡¡y que usted deja ese ataque siempre en línea!!!! Eso es propio de una práctica medieval de exposición a la picota.
Si por una razón u otra usted no desea debatir con él, entonces por honestidad intelectual y probidad científica, debería haber retirado ese texto desde hace dos años, o al menos indicar las referencias de las páginas en las que JPP se expresa a continuación de ese texto y responde. Con tal actitud, usted deshonra no solo sus propios títulos universitarios (en casos así eso podría llevar a alguien hasta preguntarse si los obtuvo de manera honesta), la institución cuyo espacio oficial utiliza, la comunidad científica e intelectual francesa, ¡sino que mancha toda la historia y cultura francesas!
Discúlpeme, pero sea cual sea el contenido científico y la verdad objetiva de sus afirmaciones y argumentaciones en el artículo, ese hecho escandaloso hace venir inevitablemente a la mente palabras como bufón, Tartufo, Preciosas ridículas... pero esas palabras vienen a la mente a propósito de usted. Supongo que habrá oído hablar de cierto Voltaire. Sé que murió hace más de diez años, lo que en la era de internet constituye una eternidad que algunos contemporáneos no logran colmar. Pues bien, ese señor, que hizo la gloria de este país, había dicho un día:
NO COMPARTO SUS IDEAS PERO ME BATIRÉ HASTA LA MUERTE PARA QUE USTED PUEDA EXPRESARLAS.
Debería meditar esta cita y, a continuación, como espero, retirar sin más dilación el texto, incluso proponer al Sr. PETIT (que al fin y al cabo no es un autodidacta aficionado con ideas de ultramarinos) un espacio igual al suyo, o bien añadir un enlace hacia una página de su sitio, a fin de otorgarle el derecho de réplica.
Preciso que no soy - ni de lejos - un aficionado de JPP y que veo bien que por cierto lado puede molestar, fastidiar, impedir que se dé vueltas en redondo... esos atributos que siempre han sido los atributos de los poetas pero también de los verdaderos científicos (se ha demostrado que los mecanismos intelectuales y creativos de las dos "razas" son totalmente idénticos). Su papel no es recoger premios, o revelar las verdades primeras, sino molestar, perturbar el orden establecido, agitar las instituciones y las ideas. Es lo que aparentemente hace; en cuanto a saber si tiene razón o no, no nos corresponde juzgar y debemos contentarnos con hacer todo para que pueda expresarse, luego la historia se encargará de ello. En cuanto a saber quién pasará por el sol de la posteridad eterna, o por los retretes (de la historia), pues bien, es a la historia a quien corresponde hacerlo, y no a censores o jesuitas de toda laya. Solo por rozar de lejos su situación, me viene la idea de cierto señor Curie, a quien las instituciones oficiales ostracizaron tanto tiempo como fue posible (a pesar de su premio Nobel); pues bien, sería una lástima que eso volviera a ocurrir (aunque casos similares son plétora en Francia).
Le agradecería por tanto que se dignara hacer desaparecer sin esperar el panfleto que, en el estado actual de los hechos, no es más que papel higiénico virtual, o hacer de él una pieza en el debate de las ideas, incluso un acto de revelación de una vez por todas de un agitado mental sin importancia.
Y para terminar, y para volver al título, quisiera dirigirle mis agradecimientos: pues gracias a su actitud he descubierto el enorme sitio de JPP, así como los otros dos, y los encuentro muy interesantes de leer. Por haberme llevado a descubrirlo, debo in fine dirigirle mis agradecimientos. Doy fe.
Con mis más sinceros saludos Miroslav HERMAN PRAGA, República Checa PD: No dejaré de llamar la atención de mis amigos de la comunidad científica checa sobre su instituto y sus prácticas, a fin de que juzguen sobre el terreno la degradación de las mentalidades de las élites en Francia.
PPD: Supongo que este texto, que no le resulta halagador, puede contener cierto número de faltas gramaticales y errores estilísticos. Sin embargo, oso esperar que en su esencia siga siendo comprensible y que esos errores no le impidan captar el fondo. Le pido que me disculpe por esos errores; el francés al fin y al cabo no es más que mi segunda lengua y, sobre todo, desde hace más de 20 años solo la practico esporádicamente.
PPPD: Como su contenido concierne directamente a la persona del Sr. PETIT, me permito dirigirle una copia de esta carta.
MH El artículo crítico del Sr. Alain Riazuelo, presente desde hace dos años en el sitio del Instituto de Astrofísica de París

**Alain Riazuelo ** ---
****Recibido el 19 de enero de 2007
http://www2.iap.fr/users/riazuelo/cosmo/jpp/p2.html
21 de diciembre de 2006
:
E
l texto redactado por el astrofísico Alain Riazuelo, supuestamente destinado a constituir un análisis de mis trabajos científicos, colocado en el sitio del Instituto de Astrofísica de París, sigue en línea a pesar de las cartas dirigidas al director del laboratorio, el Sr. Laurent Vigroux.
E
se texto, que ha sido leído por miles de internautas, en particular tras su posicionamiento en Wikipedia, me perjudica, me es dañino en la medida en que no puedo responderle como convendría hacerlo: en un seminario y no en oscuros foros, poblados de intervinientes cubiertos por seudónimos.
H
e pedido al Sr. Vigroux poder expresarme ante mis colegas científicos, en el seminario de ese laboratorio, a fin de desmontar en público las críticas de ese joven politécnico. No se ha dado ninguna respuesta a mis solicitudes reiteradas.
Califico ese comportamiento de deshonesto y cobarde
21 de diciembre de 2006
:
E
l texto redactado por el astrofísico Alain Riazuelo, supuestamente destinado a constituir un análisis de mis trabajos científicos, colocado en el sitio del Instituto de Astrofísica de París, sigue en línea a pesar de las cartas dirigidas al director del laboratorio, el Sr. Laurent Vigroux.
E
se texto, que ha sido leído por miles de internautas, en particular tras su posicionamiento en Wikipedia, me perjudica, me es dañino en la medida en que no puedo responderle como convendría hacerlo: en un seminario y no en oscuros foros, poblados de intervinientes cubiertos por seudónimos.
H
e pedido al Sr. Vigroux poder expresarme ante mis colegas científicos, en el seminario de ese laboratorio, a fin de desmontar en público las críticas de ese joven politécnico. No se ha dado ninguna respuesta a mis solicitudes reiteradas.
Califico ese comportamiento de deshonesto y cobarde
8 de diciembre de 2006
El 10 de octubre pasado había dirigido al Director del Instituto de Astrofísica de París la siguiente carta:
http://www2.iap.fr/users/riazuelo/cosmo/jpp/p2.html
http://fr.wikipedia.org/wiki/Jean-Pierre_Petit
Jean-Pierre Petit
Antiguo director de investigación del Cnrs
En el observatorio de Marsella
Villa Jean-Christophe
206 Chemin de la Montagnère
84120 Pertuis
Pertuis, 10 de octubre de 2006
Al Señor Director
del Instituto de Astrofísica de París
98 bis Boulevard Arago 75 014 París
Señor Director:
Astrofísico jubilado, había venido a exponer mis trabajos de astrofísica y de cosmología en seminario, entre sus muros, en la época en que Omont era su director, dedicados a un modelo constituido por dos hojas de universos CPT simétricos, inicialmente propuesto por Andréi Sájarov.
Eso debe de hacer seis o siete años.
Nadie, en aquella época, en la asistencia, había reaccionado negativamente a mi exposición.
Usted tiene en su personal a un joven investigador, politécnico, Alain Riazuelo, encargado de investigación del Cnrs, que se dedica a atacar publicando críticas de mis trabajos científicos, publicados en revistas con comité de lectura, presentados en congresos internacionales (coloquio de Marsella, 2001), y expuestos en el Colegio de Francia en 2005, por invitación de Jean-Claude Pecker, astrofísico y académico, y de Jyant Narlikar, secretario de la I.A.U, críticas que calificaría de difamatorias.
Difamación (Larousse): causar perjuicio a la reputación de alguien mediante palabras o escritos
Ha publicado durante meses esos ataques en foros como Futura Sciences. Pero más recientemente los ha extendido en la Enciclopedia Libre Wikipedia, presentándose como un experto en cosmología y como portavoz de la comunidad científica. Sus artículos iban precedidos del encabezamiento:
Un astrofísico, Alain Ruazuelo, destinado en el Instituto de astrofísica de París juzga la teoría de los universos gemelos de Jean-Pierre Petit
Cito una de sus frases:
- En lo que concierne a los trabajos científicos de Jean-Pierre Petit, la comunidad científica ha emitido su veredicto desde hace mucho tiempo.
El señor Riazuelo ha inscrito sus palabras en el sitio de su laboratorio, en la dirección
Ese texto es consultable permanentemente a partir de un enlace siempre presente en Wikipedia y deja suponer que el IAP respalda sus palabras.
He pedido al señor Riazuelo, que visiblemente no ha entendido nada de mis trabajos, poder responderle en seminario en el IAP, pero me ha respondido que no se podía dar curso a mi solicitud, siendo mis trabajos de un nivel tan bajo que ni siquiera merecían ser discutidos.
Le formulo pues de nuevo esa solicitud. Pienso que ese joven politécnico, que tiene desgraciadamente tendencia a sobreestimarse, aturdido por el número de citas y de descargas de sus artículos, realmente no ha entendido nada de mis trabajos. Desearía por tanto vivamente poder aportarle esas explicaciones ante sus colegas investigadores del Instituto de Astrofísica de París.
Por otra parte, perjudicándome ese texto, desearía que usted hiciera lo necesario para que este sea retirado del sitio del IAP, pues de lo contrario todo lector seguirá pensando que el laboratorio respalda sus palabras, a menos que ese estado de cosas corresponda a su posición.
Si es el caso, tenga la amabilidad de precisármelo.
En la esperanza de que mis solicitudes sean escuchadas, reciba, Señor Director, la expresión de mis respetuosos sentimientos.
Jean-Pierre Petit
Antiguo director de investigación del Cnrs
Jean-Pierre Petit
Antiguo director de investigación del Cnrs
En el observatorio de Marsella
Villa Jean-Christophe
206 Chemin de la Montagnère
84120 Pertuis
Pertuis, 10 de octubre de 2006
Al Señor Director
del Instituto de Astrofísica de París
98 bis Boulevard Arago 75 014 París
Señor Director:
Astrofísico jubilado, había venido a exponer mis trabajos de astrofísica y de cosmología en seminario, entre sus muros, en la época en que Omont era su director, dedicados a un modelo constituido por dos hojas de universos CPT simétricos, inicialmente propuesto por Andréi Sájarov.
Eso debe de hacer seis o siete años.
Nadie, en aquella época, en la asistencia, había reaccionado negativamente a mi exposición.
Usted tiene en su personal a un joven investigador, politécnico, Alain Riazuelo, encargado de investigación del Cnrs, que se dedica a atacar publicando críticas de mis trabajos científicos, publicados en revistas con comité de lectura, presentados en congresos internacionales (coloquio de Marsella, 2001), y expuestos en el Colegio de Francia en 2005, por invitación de Jean-Claude Pecker, astrofísico y académico, y de Jyant Narlikar, secretario de la I.A.U, críticas que calificaría de difamatorias.
Difamación (Larousse): causar perjuicio a la reputación de alguien mediante palabras o escritos
Ha publicado durante meses esos ataques en foros como Futura Sciences. Pero más recientemente los ha extendido en la Enciclopedia Libre Wikipedia, presentándose como un experto en cosmología y como portavoz de la comunidad científica. Sus artículos iban precedidos del encabezamiento:
Un astrofísico, Alain Ruazuelo, destinado en el Instituto de astrofísica de París juzga la teoría de los universos gemelos de Jean-Pierre Petit
Cito una de sus frases:
- En lo que concierne a los trabajos científicos de Jean-Pierre Petit, la comunidad científica ha emitido su veredicto desde hace mucho tiempo.
El señor Riazuelo ha inscrito sus palabras en el sitio de su laboratorio, en la dirección
Ese texto es consultable permanentemente a partir de un enlace siempre presente en Wikipedia y deja suponer que el IAP respalda sus palabras.
He pedido al señor Riazuelo, que visiblemente no ha entendido nada de mis trabajos, poder responderle en seminario en el IAP, pero me ha respondido que no se podía dar curso a mi solicitud, siendo mis trabajos de un nivel tan bajo que ni siquiera merecían ser discutidos.
Le formulo pues de nuevo esa solicitud. Pienso que ese joven politécnico, que tiene desgraciadamente tendencia a sobreestimarse, aturdido por el número de citas y de descargas de sus artículos, realmente no ha entendido nada de mis trabajos. Desearía por tanto vivamente poder aportarle esas explicaciones ante sus colegas investigadores del Instituto de Astrofísica de París.
Por otra parte, perjudicándome ese texto, desearía que usted hiciera lo necesario para que este sea retirado del sitio del IAP, pues de lo contrario todo lector seguirá pensando que el laboratorio respalda sus palabras, a menos que ese estado de cosas corresponda a su posición.
Si es el caso, tenga la amabilidad de precisármelo.
En la esperanza de que mis solicitudes sean escuchadas, reciba, Señor Director, la expresión de mis respetuosos sentimientos.
Jean-Pierre Petit
Antiguo director de investigación del Cnrs
El lector podrá verificar que el texto crítico compuesto por el Sr. Alain Riazuelo sigue presente en el sitio del Instituto de Astrofísica. Su director no ha hecho ningún caso de la solicitud, que fue doblada por una solicitud de seminario formulada el 2 de noviembre de 2006.
*Sin respuesta de Laurent Vigroux, director del IAP, a esta segunda carta. *
Recibí entonces el siguiente mensaje, firmado por Alain Riazuelo, fechado el sábado 4 de noviembre de 2006, 14 h 15:
Sent: Saturday, November 04, 2006 2:16 PM
Subject: A propos de votre demande
Sr. Petit:
finalmente tomo la decisión de "enfrentarme" a usted en seminario en el IAP en las próximas semanas. Discutiremos dentro de poco acerca de una fecha preferible para organizar el seminario, pero imagino sin embargo que cualquiera le convendrá dado su inactividad que le reduce a pasar 10 horas al día en un sitio de internet poco frecuentado y con artículos que dan vueltas en redondo.
Hasta muy pronto
Riazuelo Alain
Sent: Saturday, November 04, 2006 2:16 PM
Subject: A propos de votre demande
Sr. Petit:
finalmente tomo la decisión de "enfrentarme" a usted en seminario en el IAP en las próximas semanas. Discutiremos dentro de poco acerca de una fecha preferible para organizar el seminario, pero imagino sin embargo que cualquiera le convendrá dado su inactividad que le reduce a pasar 10 horas al día en un sitio de internet poco frecuentado y con artículos que dan vueltas en redondo.
Hasta muy pronto
Riazuelo Alain
Después: silencio total. Sin embargo, había respondido de inmediato facilitando mis datos telefónicos, para que se pudiera fijar una fecha. Ese investigador podía contactarme sin intermediario sin ningún problema utilizando mi correo electrónico personal, cosa que no hizo.
En cualquier caso, mi solicitud de seminario no se dirigía a él, sino al Director del Instituto de Astrofísica, a quien dirijo hoy esta tercera y última carta. Pienso, estoy incluso perfectamente convencido, de que tampoco me responderá. Si no juzgó oportuno responder a mis dos cartas anteriores, ¿por qué lo haría a esta?
http://www2.iap.fr/users/riazuelo/cosmo/jpp/p2.html
Jean-Pierre Petit
Antiguo director de investigación del Cnrs
En el observatorio de Marsella
BP 55
84122 Pertuis Cedex
Pertuis, 8 de diciembre de 2006
Al señor Laurent Vigroux
Director del Instituto de Astrofísica de París
98 bis Boulevard Arago 75 014 París
Certificado con acuse de recibo.
Copias al Sr. Alain Riazueolo y a Jean Audouze
Inscripción en mi sitio de internet
en forma de carta abierta
Copias por correo electrónico a:
Señor Director:
Tras mis cartas del 10 de octubre y del 2 de diciembre pasados, copias adjuntas, le dirijo esta última carta.
Compruebo que el texto puesto en línea por el Sr. Alain Riazuelo en el sitio de su laboratorio en la dirección:
sigue presente.
Ese texto me perjudica en el plano científico, tendiendo a crear un descrédito sobre el conjunto de mis trabajos. Me es dañino en el plano social y editorial (en la medida en que proyecto publicar nuevas obras, lo que me acarrea un perjuicio financiero) al impugnar mi credibilidad. No se me ha dado la posibilidad, desde hace más de dos meses, de responder públicamente a esas críticas infundadas, signo de una simple incompetencia, que han sido leídas por miles de internautas.
Su indiferencia ante esta situación escandaliza al científico que soy.
Le pido por última vez:
-
Que se proceda a la retirada de ese texto
-
Que se me dé la oportunidad de dar en su laboratorio un seminario sobre el tema:
Geometrización del modelo de Andréi Sájarov
cuyo enfoque sirvió de base a mis trabajos de cosmología y de astrofísica.
Ese seminario me daría la ocasión de responder públicamente, ante sus colegas (y ante Jean Audouze, que publicó en el 88-89 mis primeros trabajos de cosmología cuando era editor de Modern Physics Letters A), a ese investigador, el Sr. Riazuelo, cuya actitud, desde hace dos meses, no brilla precisamente por su valor.
Reciba, Señor Director, la expresión de mis respetuosos sentimientos.
Jean-Pierre Petit
Antiguo director de investigación del Cnrs
Jean-Pierre Petit
Antiguo director de investigación del Cnrs
En el observatorio de Marsella
BP 55
84122 Pertuis Cedex
Pertuis, 8 de diciembre de 2006
Al señor Laurent Vigroux
Director del Instituto de Astrofísica de París
98 bis Boulevard Arago 75 014 París
Certificado con acuse de recibo.
Copias al Sr. Alain Riazueolo y a Jean Audouze
Inscripción en mi sitio de internet
en forma de carta abierta
Copias por correo electrónico a:
Señor Director:
Tras mis cartas del 10 de octubre y del 2 de diciembre pasados, copias adjuntas, le dirijo esta última carta.
Compruebo que el texto puesto en línea por el Sr. Alain Riazuelo en el sitio de su laboratorio en la dirección:
sigue presente.
Ese texto me perjudica en el plano científico, tendiendo a crear un descrédito sobre el conjunto de mis trabajos. Me es dañino en el plano social y editorial (en la medida en que proyecto publicar nuevas obras, lo que me acarrea un perjuicio financiero) al impugnar mi credibilidad. No se me ha dado la posibilidad, desde hace más de dos meses, de responder públicamente a esas críticas infundadas, signo de una simple incompetencia, que han sido leídas por miles de internautas.
Su indiferencia ante esta situación escandaliza al científico que soy.
Le pido por última vez:
-
Que se proceda a la retirada de ese texto
-
Que se me dé la oportunidad de dar en su laboratorio un seminario sobre el tema:
Geometrización del modelo de Andréi Sájarov
cuyo enfoque sirvió de base a mis trabajos de cosmología y de astrofísica.
Ese seminario me daría la ocasión de responder públicamente, ante sus colegas (y ante Jean Audouze, que publicó en el 88-89 mis primeros trabajos de cosmología cuando era editor de Modern Physics Letters A), a ese investigador, el Sr. Riazuelo, cuya actitud, desde hace dos meses, no brilla precisamente por su valor.
Reciba, Señor Director, la expresión de mis respetuosos sentimientos.
Jean-Pierre Petit
Antiguo director de investigación del Cnrs
Esta situación sorprenderá a más de un lector. Esta actitud muestra el estado de degradación de las costumbres en la comunidad científica, para la que las palabras ética y sentido del honor se han vuelto totalmente letra muerta.
En octubre de 2005 acabábamos de terminar, mi amigo Gilles d'Agostini y yo mismo, un trabajo de geometría. Decidí entonces presentar una propuesta de seminario al Instituto de Altos Estudios de Bures sur Yvette. Había dirigido seis años antes una solicitud similar, que había sido orientada hacia Thibaud Damour, el cual la había rechazado de inmediato enviándome un comentario que mostraba que no había leído lo que había enviado, pues sus críticas se situaban completamente fuera del tema que me proponía abordar.
Como el trabajo que acabábamos de terminar era de geometría, pedí a Jean-Pierre Bourguignon, matemático, geómetra y director del IHES, que me hiciera la amistad de examinar él mismo el trabajo presentado y de tomar la decisión.
Hubo tres envíos y dos insistencia telefónicas en 12 meses. Creo que lo más sencillo es reproducir el contenido del último intercambio:
*- Tengo tu papel ante los ojos, pero no veo en qué aporta algo nuevo en matemáticas - La innovación no se sitúa en el nivel de la herramienta matemática sino del uso que se hace de ella en y que corresponde a la física matemática. ¿Qué piensas de este trabajo? - El enfoque, con acción coadjunta de un grupo sobre su espacio de momentos, es del todo clásico. No veo nada particular que me choque. Personalmente no me molesta en absoluto que tu espacio de momentos sea no conexo. - Tú, quizá. Vosotros los matemáticos, nada os molesta, que el espacio esté compuesto de una, dos o diecinueve hojas os da igual. Pero entre los astrofísicos y cosmólogos es otra canción. Si le envías esto a Thibaud Damour, este rechazará de inmediato este papel sin siquiera leerlo, como hace seis años. Es por eso por lo que me he dirigido a ti, porque eres geómetra y esas cuestiones te son familiares.
- Hmmm. Puede que se lo pueda someter a la señora Choquet-Bruhat. Sé que no es muy partidaria de la teoría de cuerdas - Muy bien, hazlo.
- OK, te tendré al corriente. *
La respuesta final llegó doce meses después de mi primera carta, muy lacónica, en forma de un breve correo electrónico:
*- Le he pasado tu papel a Damour. No ha cambiado de opinión sobre ti. *
Brillante resultado tras doce meses de espera. En ese trabajo no falta ni un tornillo y Bourguignon lo sabe muy bien. Si no, si hubiera detectado la menor debilidad, se habría lanzado sobre ella para quitarse cuanto antes esa espina que yo le clavaba en el pie. Si hubiera tomado él mismo la decisión de invitarme al IHES, el enfrentamiento con Damour habría sido inevitable y sabía que este último no habría salido vencedor. Al elegir la cobardía, Bourguignon prefirió cuidar su carrera.
** ** * * ****
15 de diciembre de 2006. Carta abierta a Thibaud Damour.
Su correo electrónico:
Estimado Colega: Había transmitido hace 12 meses al IHES, por intermediación de su director, mi amigo Jean-Pierre Bourguignon, una propuesta de seminario titulada:
"geometrización del modelo cosmológico de Andréi Sájarov".
Finalmente esa propuesta aterrizó, un año más tarde, en su despacho y Bourguignon me transmitió de inmediato el mensaje-respuesta, lacónico, que usted no tardó en devolverle:
- Damour no ha cambiado de opinión sobre ti.
Veo por otra parte que usted ha dirigido a uno de mis lectores la respuesta siguiente:
Señor: > > no hay que creerse todo lo que se lee en internet. Tengo la mente abierta, pero solo para hipótesis que aporten algo nuevo (no trivial) en ciencia.
sinceramente > > Thibault DAMOUR ¿Tendría usted la cortesía de iluminar mi linterna y explicarme en qué mi trabajo es trivial y no aporta ninguna novedad? Me interesaría tener, por parte del especialista que usted es, una crítica más circunstanciada, de la que podría hacer partícipes a los lectores de mi sitio, que son numerosos a plantearse la misma pregunta.
Ese trabajo, si he entendido bien lo que se dijo en nuestra conversación telefónica, no pareció chocar a Bourguignon, geómetra, en sus simples aspectos técnicos (acción coadjunta de un grupo sobre su espacio de momentos).
En su caso, podríamos discutir esta cuestión por teléfono, o de viva voz, en el IHES, adonde podría acudir si usted lo considera oportuno.
Intento resumir sucintamente mi planteamiento.
Me parece bastante lícito preguntarse por el sentido de la palabra "tiempo" cuando se contempla remontar la historia cósmica en su fase más tórrida.
Lo que puede parecer efectivamente trivial, efectivamente, es recurrir al grupo de Poincaré, como "grupo dinámico", en el sentido que le dio el matemático Jean-Marie Souriau en 1972 (véase su libro "Structure des systèmes dynamiques", disponible ahora en su sitio) para intentar describir un real constituido por "puntos materiales relativistas".
Lo que ya lo es menos, como señalaba Bourguignon, es llegar a la extensión central, no trivial, del grupo, en las cinco dimensiones, siendo la 5.ª dimensión la de Kaluza.
Nada muy nuevo sin embargo en esta etapa, conceptualmente; pues se trata de retomar una idea de hace medio siglo (Kaluza) según la cual se puede describir el movimiento de una partícula cargada eléctricamente contemplando extender ese movimiento en un espacio pentadimensional, siendo la quinta dimensión la de Kaluza.
Lo que no es trivial, me parece, es retomar ese análisis considerando que los grupos:
De Lorentz, a partir del cual se construye el grupo de Poincaré - De Poincaré, a partir del cual se construye el grupo dinámico de Kaluza, que hereda de facto esa propiedad poseen dos subconjuntos constituidos por componentes:
Ortocronas, que no invierten el tiempo - Anticronas (la palabra es de Souriau) que invierten el tiempo.
A menos de amputar (arbitrariamente) esos grupos de sus componentes anticronas, estas plantean de inmediato la pregunta, no trivial, convendrá usted:
- ¿Qué sentido dar a movimientos que se efectuarían "a contrapelo del tiempo"?
Souriau, 1972 dio su propia respuesta mostrando (acción coadjunta de un grupo sobre su espacio de momentos) que un movimiento "retrógrado" equivalía al movimiento de una partícula dotada de una energía (y una masa) negativas. Se plantea entonces inmediatamente la cuestión de la posibilidad de una cohabitación de elementos de energías opuestas (incluidos los fotones) en un mismo espacio de movimientos, en un mismo universo. No encuentro personalmente esa cuestión trivial, o "resuelta desde hace mucho".
Es difícil contemplar la cohabitación de partículas de energías opuestas, so pena de ver el universo desaparecer por completo, ¡fotones incluidos!
La solución contemplada por A. Sájarov (por otras razones, es verdad) fue contemplar que los movimientos de las partículas pudieran inscribirse en dos hojas diferentes, T-simétricas. Contempló después una PT-simetría, luego una CPT-simetría (solución por la que he optado construyendo mi propio grupo dinámico, dotado de un espacio de movimientos no conexo).
Se desemboca entonces, lo que es NUEVO y no trivial, salvo prueba en contrario, en un modelo en el que el espacio de movimientos está constituido por dos hojas pentadimensionales, CPT-simétricas. El hecho de operar con 5 dimensiones en lugar de cuatro lleva a considerar que la dualidad materia-antimateria está en obra en las dos hojas, lo que aporta aún una iluminación nueva al modelo de Sájarov.
Por último, lo que es interesante es examinar la estructura geométrica del universo-frontera, alias el "Big Bang". Una de las dimensiones desaparece necesariamente. Ese universo frontera es cuadridimensional.
- No es una dimensión de espacio, pues en una misma hoja coexisten movimientos P-simétricos (ejemplo de los movimientos de fotones dotados de helicidades inversas) - No es la dimensión de Kaluza, pues en una misma hoja coexisten movimientos dzeta-simétricos (llamando dzeta a esa quinta dimensión de Kaluza y sabiendo, Souriau 1964, que esa inversión de la quinta dimensión de Kaluza es sinónimo de conjugación de carga, por tanto de simetría materia-antimateria).
Es pues, como conjeturado ya en 1967 por Andréi Sájarov, la dimensión tiempo la que desaparece.
Si se da, como clásicamente, a la dimensión de Kaluza la naturaleza de una variable del tipo espacio, entonces la métrica de las dos hojas tiene por signatura ( + - - - - ) La supresión de la variable tiempo da al universo-frontera la métrica:
( - - - - ) Los signos en esas métricas corresponden, por supuesto, a una elección arbitraria. Pero si las cantidades ( t , x , y , z , t, dzeta ) se consideran como reales, entonces uno se siente tentado de asimilar la longitud asociada a la métrica ( + - - - - ) a un tiempo propio, él mismo asociado a los movimientos de bradiones.
Simétricamente, la signatura ( - - - - ) del espacio frontera evoca una... longitud imaginaria pura.
Me parece que esta cuestión no es ni trivial, ni totalmente desprovista de interés y merecería cuando menos ser abordada, criticada y debatida en seminario del mismo modo que las implicaciones ligadas a las colisiones de branas.
A menos que, a través de su respuesta, que reproduciré en mi sitio para que ilumine a mis numerosos lectores, usted me aporte, con argumentos en apoyo, la prueba de lo contrario.
Sinceramente suyo Jean-Pierre Petit
15 de diciembre de 2006. Carta abierta a Thibaud Damour.
Su correo electrónico:
Estimado colega:
Hace 12 meses, a través de su director, mi amigo Jean-Pierre Bourguignon, transmití al IHES una propuesta de seminario titulada:
"Geometrización del modelo cosmológico de Andréi Sájarov".
Finalmente, esta propuesta llegó, un año después, a su escritorio, y Bourguignon me transmitió inmediatamente el mensaje de respuesta, lacónico, que usted no tardó en devolverle:
- Damour no ha cambiado de opinión sobre ti.
Por otra parte, veo que usted dirigió a uno de mis lectores la siguiente respuesta:
Señor,
no hay que creer todo lo que se lee en internet. Soy abierto de mente, pero solo para hipótesis que aporten algo nuevo (no trivial) a la ciencia.
Atentamente,
Thibault DAMOUR¿Tendría la cortesía de iluminarme y explicarme en qué sentido mi trabajo es trivial y no aporta ninguna novedad? Estaría interesado en recibir, de parte del especialista que usted es, una crítica más circunstanciada, de la cual podrían beneficiarse los lectores de mi sitio, muchos de los cuales se hacen la misma pregunta.
Este trabajo, si he entendido bien lo que se dijo durante nuestra conversación telefónica, no pareció chocar a Bourguignon, geómetra, bajo sus simples aspectos técnicos (acción coadyuvante de un grupo sobre su espacio de momentos).
En caso de ser necesario, podríamos discutir esta cuestión telefónicamente o en persona, en el IHES, donde podría desplazarme si usted lo considera oportuno.
Intento resumir sucintamente mi enfoque.
Me parece bastante lícito interrogarse sobre el sentido de la palabra "tiempo" cuando se considera remontar la historia cósmica en su fase más ardiente.
Lo que puede parecer efectivamente trivial, de hecho, es recurrir al grupo de Poincaré, como "grupo dinámico", en el sentido que le dio el matemático Jean-Marie Souriau en 1972 (véase su libro "Estructura de los sistemas dinámicos", disponible ahora en su sitio) para intentar describir una realidad constituida por "puntos materiales relativistas".
Lo que ya lo es menos, como señalaba Bourguignon, es llegar a la extensión central, no trivial, del grupo, en cinco dimensiones, siendo la quinta dimensión la de Kaluza.
Sin embargo, conceptualmente, no hay nada muy nuevo en esta etapa, ya que se trata de retomar una idea vieja de medio siglo (Kaluza) según la cual se puede describir el movimiento de una partícula eléctricamente cargada considerando extender dicho movimiento en un espacio pentadimensional, siendo la quinta dimensión la de Kaluza.
Lo que no es trivial, me parece, es retomar este análisis considerando que los grupos:
- De Lorentz, a partir del cual se construye el grupo de Poincaré
- De Poincaré, a partir del cual se construye el grupo dinámico de Kaluza, que hereda de facto esta propiedad
poseen dos subconjuntos constituidos por componentes:
- Orócronas, que no invierten el tiempo
- Anticrónas (el término es de Souriau), que invierten el tiempo.
A menos que se ampute (arbitrariamente) a estos grupos de sus componentes anticrónas, estas plantean inmediatamente la cuestión, no trivial, convendrá usted:
- ¿Qué sentido dar a movimientos que se efectuarían "a contratiempo"?
Souriau, en 1972, dio su propia respuesta mostrando (acción coadyuvante de un grupo sobre su espacio de momentos) que un movimiento "retrócrono" equivalía al movimiento de una partícula dotada de una energía (y una masa) negativas. Surge entonces inmediatamente la cuestión de la posibilidad de cohabitación de elementos de energías opuestas (incluidos los fotones) en un mismo espacio de movimientos, en un mismo universo. Personalmente, no encuentro esta cuestión trivial, ni "resuelta desde hace mucho tiempo".
Es difícil concebir la cohabitación de partículas de energías opuestas, so pena de ver desaparecer completamente el universo, ¡fotones incluidos!
La solución envisada por A. Sájarov (por otras razones, es cierto) fue considerar que los movimientos de las partículas pudieran inscribirse en dos láminas diferentes, T-simétricas. Más tarde envisó una simetría PT, luego una simetría CPT (solución hacia la cual me incliné al construir mi propio grupo dinámico, dotado de un espacio de movimientos no conexo).
Se llega entonces, lo cual es NUEVO y no trivial, salvo prueba en contrario, a un modelo donde el espacio de movimientos está constituido por dos láminas pentadimensionales, CPT-simétricas. El hecho de operar con 5 dimensiones en lugar de cuatro lleva a considerar que la dualidad materia-antimateria está en obra en las dos láminas, lo cual aporta aún una nueva luz al modelo de Sájarov.
Finalmente, lo interesante es examinar la estructura geométrica del universo-frontera, alias el "Big Bang". Una de las dimensiones desaparece necesariamente. Este universo frontera es cuadridimensional.
- No es una dimensión de espacio, pues en una misma lámina coexisten movimientos P-simétricos (ejemplo de movimientos de fotones dotados de helicidades inversas)
- No es la dimensión de Kaluza, pues en una misma lámina coexisten movimientos dzeta-simétricos (llamando dzeta a esta quinta dimensión de Kaluza y sabiendo, Souriau 1964, que esta inversión de la quinta dimensión, la de Kaluza, es sinónimo de conjugación de carga, por tanto, de simetría materia-antimateria).
Es pues, como lo conjeturó desde 1967 Andréi Sájarov, la dimensión tiempo la que desaparece.
Si se da, como clásicamente, a la dimensión de Kaluza la naturaleza de una variable del tipo espacio, entonces la métrica de las dos láminas tiene por signatura (+ - - - -). La supresión de la variable tiempo da al universo-frontera la métrica:
(- - - -)
Los signos en estas métricas corresponden, por supuesto, a una elección arbitraria. Pero si las cantidades (t, x, y, z, t, dzéta) se consideran como reales, entonces se tiende a asimilar la longitud asociada a la métrica (+ - - - -) a un tiempo propio, él mismo asociado a los movimientos de braquiones.
Simétricamente, la signatura (- - - -) del espacio frontera evoca una ... longitud imaginaria pura.
Me parece que esta cuestión no es ni trivial, ni totalmente desprovista de interés, y merecería, como mínimo, ser abordada, criticada y debatida en seminario, al igual que las implicaciones relacionadas con las colisiones de branas.
A menos que, a través de su respuesta, que reproduciré en mi sitio para que ilumine a mis numerosos lectores, usted me aporte, con argumentos, la prueba de lo contrario.
Sinceramente suyo,
Jean-Pierre PetitQuizás haya pasado lo mismo en el AP, después de esta respuesta impulsiva de Riazuelo. Porque es un impulsivo, un jovenzuelo demasiado seguro de sí mismo. Otros, más informados, le habrán recomendado un silencio prudente. Sí, tal como empezamos a conocerlo. En seminario, olvidando toda prudencia, este joven politécnico habría muy probablemente atacado de frente, rompiéndose los dientes contra un trabajo bien engranado, y habría recibido la primera bofetada de su carrera, bien merecida, él que se complacía en hacer figura de experto, desde lo alto de sus treinta y tres primaveras.
Algún comentario habría sellado su incompetencia en materia de geometría. Nuestro valiente cosmólogo no quiso correr el riesgo. Quienes me conocen saben que en este tipo de cara a cara nunca he sido puesto en dificultad, en 35 años de carrera, en los numerosos campos que he abordado.
Los científicos son a menudo vindicativos, imprudentes, "territoriales", tienden a subestimar a su adversario en este tipo de lides. He hecho morder el polvo a más de un atacante. El último fue un geómetra sexagenario, en un laboratorio de geometría de Marsella en 2005. ¡Dios mío, qué derrota, qué caída magistral! Después de lanzar su ataque como un jabalí, exigiendo "que se ponga fin a estas payasadas", fue a sentarse, rojo como un tomate, después de que yo le señalara cortésmente sus errores.
No habrá pues seminario, ni debate. Lejos de toda contestación, Riazuelo continuará perorando sin arriesgarse a la crítica, jugando a ser experto, exhibiendo sus estados de ánimo en los foros o en las páginas de discusión de una enciclopedia de la cual estoy "prohibido de por vida" por haber publicado "esta carta dirigida a su empleador" (en los hechos, la simple solicitud de seminario y respuesta a sus ataques), misiva "que le perjudicaba". Los administradores de Wikipedia, fuertes de su anonimato, volaron inmediatamente en su auxilio votando mi "prohibición de por vida". En un correo electrónico constituyendo una respuesta dirigida a un estudiante, precisa incluso que el tono de mi carta "rozaba la difamación". Es el hospital burlándose de la caridad. Estos caniches que se desahogan con total impunidad en la web son rápidos en invocar, temblando, el auxilio de la ley, cuando se les proporciona la menor respuesta. Es menos elegante y menos valiente que un buen cara a cara, bien claro, en seminario, delante de los colegas y del público (ya que los ataques fueron exhibidos durante meses en sitios de gran audiencia). Unos imbéciles, una panda de mediocres, prudentemente cubiertos por pseudónimos, como la omnipresente y mediocre "84 K", le harán eco burlándose de "aquel que juega al genio incomprendido".
Es fácil ver que el juego científico se ha vuelto totalmente falseado. Podría retomar la frase del matemático francés Jean-Marie Souriau:
- La física teórica y la cosmología se han convertido en hospitales psiquiátricos, donde son los locos quienes han tomado el poder.
En el IHES, Thibaud Damour ha abierto un seminario permanente enteramente consagrado a la teoría de las supercuerdas. En el Collège de France, Veneziano, recientemente nombrado, profesa esta "nueva disciplina". No se trata ni de matemáticas, ni de física. Nadie sabe dónde ni según qué criterios clasificar este delirio esquizofrénico, estos trabajos que nunca han dado el menor fruto, que no han explicado nada en tres décadas. Usted leerá que, según Damour, "el universo nació de una colisión de Branas que se plegaron sobre sí mismas según cuerdas cósmicas, chasqueando como látigos (...)". En otro lugar, Veneziano expresa su convicción según la cual "el universo, al principio, estaba vacío y casi sin interacción". Es ... cualquier cosa, y ninguna voz se levanta en público para decírselo.
El parloteo funciona a pleno rendimiento.
El rey está desnudo. En el seminario de Damour y en el Collège de France, los discursos no son más que viento. Todo esto no produce nada, no lleva a nada. Estas teorías no son más que imposturas institucionalizadas. A la inversa, yo digo y pretendo que la concepción gemelar del universo representa un avance importante, explica muchas cosas. Estaría dispuesto en cualquier momento a someter mis trabajos al fuego cruzado de la crítica, públicamente, a bajar a cualquier fosa de leones.
Ante este desafío, lanzado en múltiples ocasiones, la respuesta es ... una no-respuesta, cobarde y despreciativa.
Esta teoría gemelar es mucho más que una "cosmología alternativa". Por ejemplo, este modelo es el único que conduce a un modelo estable de galaxia espiral, mientras que ninguna otra simulación lo ha logrado en veinte años de esfuerzos infructuosos (François Combes, Lia Athanassoula). Esto y muchas otras cosas más.
La cosmología de hoy se juega a base de ajustes de parámetros. Es un chapuza en estado de remiendo permanente donde se anuncia tranquilamente a la gente, no solo que el 97 % de la materia escapa a la observación, sino que no se tiene la menor idea de qué podría ser esa materia más que fantasmal, mezcla de energía oscura y materia oscura, con un "toque de monopolos".
Lo que yo propongo está más construido, es más claro, sin puntos oscuros, sin ajustes ad hoc. Pero no me será dada la ocasión de presentar esto ante asambleas de Tartufos de quienes se tiene la impresión de oírles decir:
- Esconded esa ciencia que no puedo ver.
Si la posibilidad de poder presentar teorías rivales desaparece, entonces se acabó el juego de la ciencia, que no es más que una misa lamentable, una asamblea de gente cobarde, pero sólidamente unida y cuidadosamente organizada, a escala internacional.
Ningún laboratorio está, evidentemente, obligado a acoger a nadie en su seminario. En el caso del IAP, lo que es chocante es ver a su director, Laurent Vigroux, significar una respuesta negativa mediante su silencio, manteniendo al mismo tiempo en el sitio de su laboratorio una página de críticas que tiende a desacreditarme científicamente. Esta actitud demuestra un desprecio total hacia el prójimo y una total deshonestidad.
La cosa no data de ayer. Hace treinta años, comenzaba a desarrollar mis ideas sobre la posible supresión de las ondas de choque mediante la magnetohidrodinámica. Esto molestaba a más de uno. Un día, Patrick Iglesias, alumno de Souriau y matemático, me dijo:
*- ¿Estarías dispuesto a venir a defender tus ideas al CPT, al Centro de Física Teórica de Marsella? (al cual pertenecía en aquella época).
- Sin problema. Prepara tu fosa de leones y allí voy.*
Algunas semanas más tarde, lo encuentro en una calle de Aix:
- Mis colegas me han dicho que si te invitábamos a hablar en seminario, esto sería una causa de descrédito para el laboratorio. He protestado. Les he dicho: "Pero si ustedes piensan que las teorías de Petit son un tejido de tonterías, ¡invítenlo y derribenlo, demonios!".
Pena perdida. El Muro del Silencio ya se estaba construyendo. Conmocionado, testificó por escrito y su carta figura en uno de mis libros.
La partida está perdida. Abandono.
No creo útil multiplicar las solicitudes hacia seminarios como el del DARC de Meudon (Departamento de Astrofísica Relativista y Cosmología), o del Instituto Henri Poincaré, o de la Escuela Normal Superior, para que esto termine con el comportamiento más cobarde y despreciable: la no-respuesta.
Citaré otras anécdotas a través de las cuales podrán forjarse su propia opinión sobre el clima que reina en la epistemósfera. En 1997, acababa de publicar en la editorial Albin Michel mi obra titulada "Hemos perdido la mitad del universo". Hubo un solo eco mediático: un periodista de France Culture desafió la omertá, la prohibición, grabando en París tres entrevistas sucesivas. Al final de estas, soltó esta frase, sobre la cual les pido que reflexionen:
- Sé que me lo reprocharán...
En 2005, fui invitado por el académico Jean-Claude Pecker y el astrofísico indio Narlikar (presidente de la UAI, Unión Astronómica Internacional) a dar una exposición de mis trabajos en el Collège de France. Sabía que Narlikar había sido alumno de Fred Hoyle y que juntos habían trabajado sobre la posibilidad de que los "redshifts anormales" pudieran deberse al hecho de que las constantes de la física pudieran tomar valores diferentes en ciertas regiones del espacio (lo cual yo creo). Así pues, había solicitado, a través de Pecker, poder pasar dos tardes con el indio antes de hacer mi exposición. Abrigaba la esperanza de que pudiéramos colaborar. Había sido, en efecto, uno de los pioneros de los "modelos de constantes variables" publicando desde 1988-1989 tres artículos en Modern Physics Letters A, en la época en que Jean Audouze (todavía en el IAP) era editor en esa revista. Había sido, en particular, en el 88, el primero en proponer un modelo donde la velocidad de la luz variaba a lo largo de la evolución (idea que fue posteriormente retomada por João Magueijo, a través de un best-seller internacional asaz titulado "Faster than the light" (Más rápido que la luz, retomado por las ediciones Dunod).
Se encontrarán retratos de Moffat y de Magueijo en Wikipedia en:
http://en.wikipedia.org/wiki/John_Moffat_%28physicist%29
http://en.wikipedia.org/wiki/Jo%C3%A3o_Magueijo
No se encontrará mención en ninguna parte de mis trabajos de 1988-1989, tres artículos publicados en Modern Physics Letters A, introduciendo por primera vez este concepto de cosmología y física de velocidad de la luz variable (la "VLS" o "Variable Light Velocity"). Como Moffat y Magueijo están vinculados a Lee Smolin, en Canadá, auguro mal de mis tentativas venideras de contacto con Smolin ("Nada va bien en la física"). Quizás algunas personas podrían intentar restablecer la verdad interviniendo en este Wikipedia en inglés.
Pero, muy pronto, Narlikar me interrumpió diciéndome:
- Unfortunately, my dear collegue, I am also on the black list. (Desgraciadamente, querido colega, yo también figuro en la lista negra).
A través de esto, se dan cuenta de golpe de cómo han evolucionado las cosas desde hace más de veinte años. La astrofísica y la cosmología se hunden en callejones sin salida. Cuanto más pasa el tiempo, menos los modelos se ajustan a las observaciones, más hay que remendarlos a base de nuevos ingredientes, de ajustes ad hoc de numerosos parámetros, en realidad, de palabras desprovistas del menor significado, como materia oscura, energía oscura, monopolos. El discurso, dixit Souriau, no es más que una escolástica vacía. Se nos quiere presentar como progresos lo que no son más que la agonía de un paradigma agotado. Pero, en paralelo, clanes sólidamente organizados y unidos han tomado posesión poco a poco de las revistas, de las enseñanzas, de los medios científicos en nombre de un pensamiento único, desprovisto de la menor consistencia y coherencia. Se encuentran Alain Riazuelo en todos los países, ninguno de los cuales dejará ni siquiera un recuerdo en la historia de las ciencias.
Todo esto es consternante, aburrido hasta morir. En Wikipedia, una banda tiene "el portal de cosmología". Crean reglas de selección que les convienen. En la página BIG BANG, han imaginado que las obras de divulgación dignas de ser mencionadas debían emanar de autores "que tuvieran al menos diez publicaciones en revistas con comité de lectura y hubieran sido citados al menos diez veces". Un lector intentó incluir mi cómic Big Bang en la lista, y fue rápidamente expulsado por el propio Riazuelo treinta minutos después, cuando esta obra no es más que la adaptación fiel, en cómic, de la excelente obra del premio Nobel Steven Weinberg "Los tres primeros minutos". A través de esto ven que esta gente no busca en absoluto que la gente pueda aprender cosas en esta enciclopedia. Se apoderan de ella, se exhiben, se citan entre sí.
Existe en las bibliotecas de los observatorios una obra que es un gran clásico. Su título: "Atlas de galaxias irregulares". Autor: Halton Arp. Durante toda su carrera, este se ingenió para rastrear los objetos más insólitos del cosmos: las galaxias más distorsionadas. Acerca de estas últimas, el célebre astrofísico Sir James Jeans decía:
- Cuando se ven galaxias tan desarticuladas, no se puede evitar pensar que estas estructuras se deben a la acción de fuerzas colosales, de las cuales ignoramos todo.
Exacto, pienso personalmente que todo esto se debe a la acción del gemelo sobre nuestro universo. La galaxia irregular es el pendant del quásar, corazón de una "galaxia activa", dicha "de Seyfert". Cuando el "corsé" de materia gemelar que asegura el confinamiento de la galaxia se "endurece", nace una onda de densidad en el seno del gas interestelar, que converge hacia su centro geométrico. A su paso, hace nacer nuevas estrellas que, emitiendo en el UV, calientan la materia interestelar que, así iluminada, se vuelve visible. En una configuración tal, este anillo de gas ionizado arrastra consigo las líneas de campo del (débil) campo magnético de la galaxia, como un agricultor aprieta espigas en un manojo. Al hacerlo, este campo se refuerza. Cuando la masa gaseosa se reúne en el centro geométrico de la galaxia, las condiciones de Lawson se alcanzan de golpe. Se obtiene una superestrella, cuyo diámetro es el del ... sistema solar, que emite entonces tanto como la galaxia entera y que no es otro que un quásar, que emite gas ionizado canalizado por las líneas del campo magnético, lo que da nacimiento a dos dardos de plasma, dos "lóbulos". Como el campo decrece a medida que uno se aleja de la galaxia, estas estructuras magnéticas se comportan como aceleradores de partículas gigantes, de 100.000 años luz de largo, que producen ... los rayos cósmicos.
A la inversa, cuando el "corsé" se relaja, la galaxia se deshace. Había evocado esta idea hace diez años en mi libro "Hemos perdido la mitad del universo". Pero todo esto me cansa. Dejo el terreno a los Riazuelo de toda laya, ya que es imposible debatir con tales "expertos" que toman las de Villadiego en cuanto se les invita al campo cerrado.
Sean cuales sean sus bellos discursos, el señor Alain Riazuelo no es más que un cobarde que rechaza el cara a cara público, filmado, con su adversario.
Arp también había detectado conjuntos de galaxias que contradecían la sacrosanta ley de Hubble. La más cercana tenía una velocidad de recesión más elevada, cuando debería haber sido al revés. Finalmente, los Riazuelo americanos se reunieron. La conspiración se reveló eficaz. El viejo luchador recibió su pedazo de ostracismo. Se le prohibió el acceso a los telescopios, a los grandes instrumentos, y fue deportado a la universidad de Nueva York, a pesar de las numerosas cartas de protesta que afluyeron a Pasadena. En Estados Unidos, como en Francia, los imbéciles y los mediocres son, por desgracia, numerosos y poderosamente organizados. Y, por desgracia, no se puede hacer mucho al respecto.
En conclusión, la banda que gravita alrededor de Alain Riazuelo podrá continuar instalando en Wikipedia una nueva ortodoxia, autoproclamada, sin verdaderos resultados tangibles, sin verdadero modelo, donde se discutirá hasta el infinito sobre los porcentajes respectivos de la energía oscura, la materia oscura y la materia visible. Como han notado numerosos observadores, la libertad de tales enciclopedias es totalmente ilusoria. Basta con que un número suficiente de individuos decida imponer tal o cual visión de las cosas para que esta adquiera fuerza de ley, por falta de opositores en número suficiente.
Laurent Vigroux, director del Instituto de Astrofísica de París, no se tomará la molestia de responder a mi solicitud de seminario-derecho de respuesta. Apuesto cien a uno. En el mundo de la investigación, como rasgo de carácter dominante, la integridad cede el paso ante la cobardía. En cuanto a la crítica instalada en el sitio de este laboratorio, redactada por Alain Riazuelo, que lanza sobre mí un grave descrédito, sin que se me dé la posibilidad de responder según las leyes de nuestro medio científico, en seminario, perdurará sin limitación de tiempo.
http://www2.iap.fr/users/riazuelo/cosmo/jpp/p2.html
Cándido cultivaba su jardín. Voy a volver a la historieta. En proyecto: "El carnaval de la ciencia", entre otros.
Posdata:
Muchos lectores me escriben para señalarme, lo cual ha sido objeto de varios artículos en la prensa internacional, la deriva creciente de Wikipedia "controlada por sus mil administradores". Como ya he dicho, el mal que padece esta "enciclopedia libre" viene del recurso sistemático al anonimato. En los hechos, esto ha permitido a una legión de mediocres ociosos apoderarse con facilidad de esta maravillosa herramienta. Al principio, los diseñadores atribuyeron a ciertos usuarios el estatuto de "administradores" dándoles todo el poder para bloquear las cuentas de ciertas personas, bajo pretexto de "vandalismo". El problema es que, progresivamente, se ha confundido el "vandalismo" con el hecho de no estar de acuerdo con la "mayoría wikipediana". ¿Y de qué se compone esta mayoría actuante? Simplemente de aquellos que tienen el tiempo de pasar cinco y a veces diez o doce horas al día interviniendo en estas páginas. No nos sorprenderá, pues, saber que muchos administradores son parados, "buenos para nada, malos para todo", como escribía antaño Pagnol en "César", que han encontrado aquí un sustituto de actividad profesional, un derivativo, un pasatiempo como otro. Sectores, simples páginas, portales son así mantenidos por bandas. Un ejemplo es el portal "Cosmología", mantenido por la banda de la cual Alain Riazuelo forma parte y que cuenta en sus filas con los astrofísicos Alain Blanchard y Jean-Pierre Luminet. El objetivo no es en absoluto en esta "enciclopedia libre" poner a disposición de los lectores el abanico de las diferentes teorías, sino imponer, en función de criterios que les favorecen, las vistas de una oligarquía científica. Estos científicos son activamente secundados por administradores a su sueldo que censuran, prohíben, borran, como el llamado "manchot", que se jacta de ello pero que amenaza con acciones legales a quien se atreviera a aportar, publicando su "correo privado", la prueba de sus manipulaciones deshonestas de los archivos de discusión bajo pretexto de "reordenación". Un ... pobre tipo, un cero a la izquierda, un mediocre investido por imbéciles de la misma calaña de un poder exorbitante de censor, que se le sube a la cabeza: él, el oscuro, el incompetente, sin el menor mérito, ¡censurando los escritos de un hombre de talento! ¡Qué gusto!
Uno de mis lectores, científico, me escribía así que había intentado vanamente mencionar en las páginas de discusión de la página "Big Bang" simples interpretaciones alternativas o llamar la atención sobre diferentes aspectos de los datos observacionales, considerados por otros como molestos (por ejemplo, cierta anisotropía cósmica). Sus proposiciones no fueron criticadas, rebatidas, sino directamente ... borradas, pocos minutos después.
Wikipedia quería ser una estructura democrática. Se ha convertido en el campo cerrado de la expresión de gente a quien su disponibilidad, en tiempo, ya sea la suya, ya sea la de aquellos que retransmiten su conformismo sectario, permite ser mayoritarios. Muy pronto sus contradictores bajan los brazos, les dejan el campo libre.
Recientemente, un periodista americano, en la radio, queriendo mostrar los límites de la fórmula, sugirió a sus oyentes difundir, en esta enciclopedia, el rumor de que, por una razón desconocida, el número de elefantes se había triplicado en los últimos diez años. El efecto fue fulminante, al precio de solo 300 intervenciones. Habiéndose señalado esto por vía de prensa, los administradores voluntarios de la enciclopedia tuvieron mucho que hacer para bloquear inmediatamente las cuentas de los 300 "vándalos". Wikipedia cuenta en total con unos mil "administradores", dotados de todos los poderes, el de bloquear, el de prohibir, como, en mi propio caso, el de "prohibir de por vida" por simple voto de una docena de anónimos de paso (...). Esta gente se recluta por cooptación. No se requiere ninguna competencia. Así pues, no busquen "quiénes son los responsables de Wikipedia". No los hay, ya no los hay. Los recién llegados han incluso votado "democráticamente" la exclusión definitiva de los diseñadores-fundadores de la herramienta. Con el tiempo, este grupo ha sido invadido por una cohorte de los más mediocres. Si esta enciclopedia, debido a los servicios que presta, se ha convertido en una verdadera institución, padece ahora de esta invasión, de esta toma de posesión. El "vándalo" es simplemente aquel que no adhiere a las posiciones del grupo dominante. Perros guardianes, al servicio de ideólogos del tema abordado, están ahí para acosar a los contestatarios hasta provocar su hartazgo o una reacción de irritación que, empujándoles al error, permitirá ... prohibirles de por vida (...). Ese es el objetivo buscado: adquirir el poder, exhibir vistas "dominantes", hacer el vacío a su alrededor; crear una "ortodoxia autoproclamada" que se intentará hacer pasar por el signo de un "progreso" y de una "verdad en marcha", de "avances brillantes". El estatuto de estos anónimos perros de ataque les permite proferir proposiciones agresivas, despreciativas, difamatorias, que serán posteriormente ... borradas por los gestores administradores, bajo pretexto de "reordenación de los archivos de los debates". Tales son los roles asignados a seres surgidos de la nebulosa de lo virtual como "84K", "manchot" y muchos otros.
¿Quién ha puesto en marcha a los gestores de un portal u otro, quién les ha dado el derecho de hacer la ley allí? Pero ... ¡ellos mismos, simplemente! Crean pues reglas de selección que les favorecen, inventan otras a medida, en función de sus necesidades.
En el plano científico, quedaría el enfrentamiento en la "RL" (nombre en clave dado por estos internautas a la "Real Life", a la "Vida Real", que huyen como la peste. Son seres cuya vida se repliega en lo virtual, fenómeno de nuestro tiempo. ¡Hasta la verdad se ha vuelto ... virtual!). Pero en el campo de lo real, de repente, ya no hay nadie. Si no fuera, en mi caso, por las columnas de mi sitio para denunciar la inverosímil cobardía de intervinientes como Alain Riazuelo, investigador del CNRS, y la de su camarada-director, Laurent Vigroux, ¿en qué marco podría denunciarse esto? En ninguno.
La Academia de Ciencias no recibe quejas por infracciones científicas.
Se ha llegado a esto, y en esta etapa se puede hablar de una verdadera dictadura virtual, un hecho consumado, una deriva total grave y perjudicial. Han podido ver cómo los defensores de esta dictadura virtual se las arreglan para esquivar cobardemente todo cara a cara.
Hasta mi ciencia de nuestro tiempo se ha vuelto ... virtual:
En el plano científico, este hecho consumado prolonga la invasión de las revistas de publicación por grupos de presión, lo cual es conocido por todos. No hace falta preguntarse por qué el mundo de la ciencia fundamental ha sido desertado por las ideas realmente innovadoras. No soy yo quien dice esto, es el matemático Jean-Marie Souriau: después de la segunda guerra mundial, se generalizó un sistema de peritaje por referees anónimos en las revistas, a escala internacional. La idea alegada era garantizar a los expertos solicitados su independencia de juicio. En los hechos, esto permitió a "redes de expertos autoproclamados" publicar a su antojo y arrastrar tras de sí a sus alumnos. Se instauró así un clientelismo temible, sin el menor recurso, que acabó por provocar una autocensura, diciéndose el autor o los autores: "No, es inútil enviar este trabajo, nunca pasará". Lo fundamental se ha convertido en el reino de una mediocracia alucinante, siendo la "teoría de las supercuerdas", totalmente estéril, la punta de lanza de esta "no-ciencia".
Voy a dar un ejemplo. He publicado dos artículos de cierto volumen en dos revistas: Nuovo Cimento (1994) y Astrophysics and Space Science (1995). ¿Saben cuántos intentos tuve que hacer para obtener tal puntuación?
Ciento tres.
Llevé un tiempo el diario de estos intentos de publicación que provocaban en general respuestas estándar, redactadas a la ligera, sin lectura, del tipo:
Sorry, we don't publish speculative works
Es decir, "Lo siento, no publicamos trabajos de carácter especulativo". Por milagro, a veces, se logra pasar entre las mallas de esta red, cada vez más apretada. En realidad, el referee no lee el trabajo sometido a su peritaje. Simplemente mira si el firmante o los firmantes figuran "en la lista de miembros del club", al cual él mismo pertenece. El segundo criterio es: "¿cita bien a todos los miembros de su hermandad?", cita que, gracias a un referenciado automático, hará subir la cotización de los colegas citados. Si estos firmantes son "in", podrán publicar a mansalva.
Yo te publico... tú me publicas... yo te cito... tú me citas...
Es tan simple como eso. Quedaría "la ciencia a la antigua", a través de los seminarios, la explicación "franca y leal" entre individuos cuyos pareceres difieren. El campo cerrado, mano a mano. Pero ahí, han visto cómo giran las cosas. Porque ¿qué les garantiza que sobre el tema propuesto, la "geometrización del modelo de Sájarov", si me hubiera encontrado frente a las "eminencias grises" del Instituto de Astrofísica, o bien habría hablado ante rostros cerrados (como hace seis años), o bien, en caso de contestación, habría hecho de mis contradictores paté para gatos (y es porque lo saben perfectamente que han esquivado cuidadosamente este cara a cara).
Tanto más cuanto que, como esta actuación habría hecho figura de derecho de respuesta frente a ataques ampliamente exhibidos ante un amplio público, el seminario habría sido filmado, y luego difundido in extenso en la red.
Vuelvo a mi corresponsal, que me señala una enésima disfunción de la "maquinaria Wikipedia", pasando incluso por el borrado puro y simple, de autoridad, de la intervención, en la página de archivo. Sugiero a esta gente que creen algo como:
http://www.dictaturevirtuelle.com
sitio en el cual podrían registrar las pruebas de tales faltas a la ética. Y, ¿por qué no un foro, con gente que, para cambiar, se expresara bajo su verdadera identidad?
Si no se mueven. Si no se agrupan, mis buenos amigos, nada pasará.
Haré mención de tal sitio en el mío. Si un número suficiente de internautas expresaran su malestar, esto podría extenderse como la pólvora. ¿Cómo? No lo sé. ¿Cómo imaginar que un recurso sea posible cuando se lee, por ejemplo, que Alain Riazuelo ... figura en Wikipedia dentro de un grupo con función de arbitraje!
¡Árbitros que se designan a sí mismos...!
13 de diciembre de 2006: He echado un vistazo a la página "Jean-Pierre Petit" en Wikipedia. Los debates continúan entre "pro-Petit" y "anti-Petit" (estos últimos, como 84 K, permaneciendo prudentemente cubiertos por un pseudónimo que les asegura el anonimato y enmascara cuidadosamente los estrechos límites de sus competencias). Mis trabajos de cosmología siguen calificados de "esbozo de modelo". Entonces uno se pregunta qué calificación convendría emplear para calificar edificios como la inflación, el análisis del CBR, la determinación de los porcentajes respectivos de energía oscura, materia oscura y materia visible (sin olvidar un toque de monopolos, por supuesto). Esta ciencia se ha vuelto decididamente totalmente kafkiana.
Había indicado, en la página de discusión, en la época en que aún tenía acceso a ella, no habiendo sido "prohibido de por vida", cómo habría deseado ver compuesta esta biografía, en modo puramente factual ("just facts"). Había puesto una frase del estilo: "Jean-Pierre Petit se queja de la ausencia de oportunidad que se le da de poder presentar sus teorías en seminarios, a pesar de las numerosas solicitudes que ha formulado en este sentido". Esta frase encuentra actualmente un eco de lo más evidente cuando se considera el muro de silencio opuesto desde el 10 de octubre de 2006 por el Instituto de Astrofísica de París a mi solicitud de seminario, tanto más legítima cuanto que el sitio de este laboratorio alberga desde esa fecha una crítica redactada por Alain Riazuelo a la cual, de facto, no me ha sido posible responder en las formas en uso en la profesión, es decir, en seminario, en público. Me asombra que en estas discusiones no se eleve ninguna voz para interpelar al llamado Riazuelo diciéndole:
- ¿Les parece normal que su crítica de los trabajos de Jean-Pierre Petit, que tiende a desacreditarlo científica y socialmente, siga en pie en el sitio de su laboratorio, que este haga oídos sordos a su legítima solicitud de explicación pública entre ustedes, en seminario (ya que la crítica, vía la red, ha sido accesible a miles de internautas)? ¿Les parece esta situación lícita, normal? ¿Les parece deontológicamente aceptable que la dirección del IAP, del laboratorio al cual pertenecen:
*- No dé curso a la solicitud de seminario de J.P. Petit
- Mantenga al mismo tiempo, en su sitio, este texto, de su puño y letra, que tiende a desacreditarlo científicamente, haciéndoles cómplices de tal descrédito?*
¿Les parece su comportamiento de investigador compatible con las normas éticas de la profesión? ¿Les parece su comportamiento actual acorde con lo que podría llamarse un cierto sentido del honor?
Cuando releo estas páginas de "discusión", tengo realmente la impresión de que es ... cualquier cosa. Da una impresión desastrosa del nivel de estos "debates". Basta con referirse a los intercambios entre administradores que precedieron a mi "prohibición de por vida" para hacerse una idea del nivel y del perfil psicológico de esta gente (jóvenes ociosos sin experiencia, encantados de poder apedrear a un mayor con total impunidad, más un anarco sesentayochista en declive, jugando con complacencia un papel de gurú de lo virtual. Vayan a verificar todo esto en sus "páginas personales"). Es simplemente ... consternante.
Recibido el 19 de enero de 2007:
Como el señor Thibaud Damour, el señor Alain Riazuelo prefiere responder a los lectores. He recibido en copia la respuesta que dirigió el 16 de enero de 2007 a Damien Dijon, de Bélgica:
Hola,
El señor Petit nunca ha formado parte realmente de la comunidad de los astrofísicos franceses. Su convicción de tener ideas revolucionarias solo tiene igual su desconocimiento del dominio que pretende revolucionar. La ciencia moderna no se hace en debates turbulentos o actitudes agresivas como las del señor Petit. Se hace mediante publicaciones en revistas científicas con comité de lectura, cosa de la cual el señor Petit se muestra bastante incapaz. Que se le dé un tiempo de palabra aquí o allá, y por tanto la ilusión de una legitimidad, no cambiará nada a este estado de hecho, y no es necesario tenerlo en carne y hueso delante de uno para darse cuenta de la extrema debilidad de sus trabajos. Soy de la opinión de que, al gritar a la censura, el señor Petit busca sobre todo una salida cómoda para dar la ilusión a sus fans de que es injustamente amordazado, cuando en realidad sus trabajos tienen entre los especialistas el eco que merecen.
Alain Riazuelo
Mi comentario:
Cuando uno está frente a un personaje tan arrogante como yo, se decide a ajustar cuentas con él de una vez por todas, en público. Es algo factible, en cualquier momento. Lo mejor sería conservar una huella de esta corrección en vídeo, y luego difundirla ampliamente, para mostrar al máximo de gente la derrota del pretencioso mitómano.
He propuesto al señor Riazuelo, y a través de él a toda esta "comunidad" de astrofísicos y cosmólogos franceses, un seminario en regla sobre el tema "geometrización del modelo de Sájarov". Si soy conforme a la idea que él entiende dar de mí, entonces tal seminario debería consagrar mi derrota completa. O bien eminentes miembros de esta comunidad me mostrarían errores, en el dominio de la física matemática, o bien ilustrarían la esterilidad de tal enfoque. Estoy totalmente dispuesto a correr este riesgo.
Contrariamente a lo que dice el señor Riazuelo, no busco una salida, sino más bien una ... entrada para lograr hacerme oír en una comunidad tan cerrada como una ostra.
De paso, acabo de recibir un nuevo rechazo, respecto a una solicitud de seminario. El dominio es entonces el de la egiptología. El egiptólogo Jean-Pierre Adam, investigador del CNRS, en puesto en el departamento de egiptología del Louvre, había venido a asistir a la conferencia que di el 17 de enero en el Palais de la Découverte, que terminó con una salida memorable de su parte, enteramente filmada. Tras este arrebato, donde, en lugar de argumentos, lo único que encontró fue evocar mi interés desmedido por las visitas de extraterrestres, lo cual nos alejaba bastante del tema, le pregunté si me sería posible exponer mi teoría en seminario, en el departamento de egiptología del Louvre. Esta es su respuesta:
*- No. No escuchamos en seminario a gente irracional.
- Pero ¿en qué soy irracional?
- Usted transpone en el Egipto antiguo usos modernos de la palanca (...)*
Simple observación: hoy es 21 de enero de 2007. Thibaud Damour no ha respondido a mi carta, donde le pedía que explicitara la crítica llena de desprecio que enviaba sobre mis trabajos. Como Riazuelo, tiene a bien responder a los correos de los lectores, pero se guarda bien de responder a mis envíos. Como este y como Jean-Pierre Bourguignon, director del Instituto de Altos Estudios Científicos de Bures-sur-Yvette, este "especialista en colisiones de branas" opta por la vía de la cobardía. Con el tiempo, enviaré nuestro último trabajo "geometrización del modelo de Sájarov" a los responsables de los seminarios de los diferentes laboratorios especializados y verán que la respuesta será la misma: una ... no-respuesta. Subo el tono.
There is something rotten in the kingdom of theoretical physics
Desde hace décadas, la disciplina está en plena deriva. La teoría de las supercuerdas está en el corazón de los esfuerzos patéticos de esta gente por obtener un resultado no solo nuevo, sino simplemente tangible. Campeón de la supercuerda, Damour alaba los méritos de un enfoque que nunca ha producido nada, nunca producirá nada y no es más que una increíble estafa intelectual y científica. A la inversa, yo tengo algo fecundo que decir, que proponer, que someter a la crítica, y ustedes constatan a medida que pasan los meses que me es imposible exponer este trabajo en seminario. ¿Es porque el trabajo es demasiado inconsistente o, según la calificación de Damour, "trivial"? No. Pienso que no tendría ninguna dificultad en imponerlo ante una audiencia de físicos teóricos, especialistas en cosmología, matemáticos o los tres reunidos. Pero el brillo de este trabajo haría resaltar, por contraste, la vacuidad o la pobreza de los suyos. Si reaccionaran agresivamente, tendría razón contra ellos, sin tener que alzar la voz, y lo saben.
Algunos lectores se irritan por lo que confunden con ajustes de cuentas y preferirían "que les contara bellas historias, que los hiciera soñar o que les presentara nuevas historietas científicas". Es que no comprenden la apuesta. No lucho por mí, sino por todos. Lucho contra la impostura, pero también por la ética, por la integridad intelectual y científica, contra una deriva grave del pensamiento.

