Vender tiempo de cerebro disponible
14 de julio de 2004
Desde hace algunos días se difunde una entrevista, especialmente a través de
http://www.acrimed.org/article1690.html
así como en el periódico del red Voltaire. Los "hijos de la publicidad", como gustaba llamarse Jacques Segala, inventor de la "fuerza tranquila", ocultan cada vez menos sus intenciones. Hemos entrado en la era del "control mental". Aquí presentamos algunos fragmentos, enviados por un lector.
Acrimed (acción-crisis-medios) produce un comentario a partir de un comunicado de la AFP del 9 de julio de 2004, que reproduce las palabras del Sr. Patrick Le Lay (director general de TF1), extraídas de su libro "Los directivos frente al cambio" (Ediciones Huitième Jour).
" ... En esencia, el trabajo de TF1 consiste en ayudar a Coca-Cola, por ejemplo, a vender sus productos..."
« ... Para que un mensaje publicitario sea percibido, es necesario que el cerebro del televidente esté disponible. Nuestras emisiones tienen como objetivo dejarlo disponible: es decir, entretenerlo, relajarlo para prepararlo entre mensajes. Lo que vendemos a Coca-Cola es tiempo de cerebro humano disponible ..."
" ... Así se explica, según el propio CEO, la función central de TF1: emitir programas cuya finalidad es paralizar el cerebro de los televidentes, para dejarlo disponible para escuchar y aceptar cualquier mensaje. TF1 quiere formar al hombre nuevo, el hombre ideal: estúpido, atontado, vacío, permeable a cualquier mensaje, a cualquier absurdez. El televidente ideal según TF1, drogado con la ilusión y la vulgaridad, ya no sabe distinguir lo verdadero de lo falso, ni siquiera tiene ya el deseo ni la energía para hacerlo: la verdad ya no le interesa. Preparado para escuchar cualquier cosa, llega incluso a amar su alienación, a tararear las canciones de los anuncios de Coca-Cola, a creer que Ariel realmente lava más blanco, a odiar la cultura y la reflexión, a despreciar la inteligencia y a idolatrar a Sarkozy. Al hacer esto, TF1 no vende únicamente "tiempo de cerebro humano disponible" a Coca-Cola, sino que vende cerebros dóciles y despolitizados al Poder, cerebros disponibles para la propaganda más sutil, como los cerebros estadounidenses dispuestos a entrar en guerra contra Irak ayer. Como los cerebros franceses hoy en día, más preocupados por la Copa Europea de Fútbol que por las elecciones europeas y la última derrota electoral de Raffarin, más preocupados por la grandeza de Francia que por la tasa de desempleo, inertes ante la destrucción de los servicios públicos, atrapados en el fatalismo político según el cual "no se puede hacer otra cosa". Cuando Goebbels, ministro de Propaganda nazi, oía hablar de cultura, sacaba su revólver. Cuando TF1 oye hablar de cerebros, saca sus programas ..."
Volver al índice de Big Brother
Volver a Novedades
Volver al Guía
Volver a la página de Inicio
Número de consultas desde el 14 de julio de 2004