Emiratos de Dubai, petróleo y medio ambiente
Fantasía entre los consumistas
13 de marzo de 2007
Aquí hay imágenes que hablan por sí mismas. Mientras el mundo se debate en inquietantes convulsiones, o la propia Tierra muestra signos alarmantes (en febrero de 2007, entre 6 y 12 grados centígrados en Pekín, en lugar de menos diez o menos veinte, según las normas estacionales de la región. Un fenómeno sin precedentes en la memoria china, desde hace tres mil años. En Rusia, el lago Baikal no se congeló. Lo que no se veía desde hace cinco siglos), imbéciles "invierten en lujo para asegurar el futuro de los Emiratos, cuando ya no haya petróleo". Mientras que habría cosas mejores que hacer. Construir, en el desierto interior, torres solares de mil metros de altura, para hacer de los Emiratos el primer país completamente independiente del petróleo en el ámbito energético, usando la energía solar. Construir sistemas de energía solar con espejos de Fresnel gigantes, que permitan desalinizar el agua de mar, cultivar bajo esos espejos con aportes de tierra, cultivar tomates en medio del desierto...
Con proyectos así, el nuevo jefe del régimen, el jeque Mohammed, podría hacerse famoso en todo el mundo.
Pero no, para ser famoso, hacer tonterías como ésta es mejor.

La pista de esquí confinada de Dubai, en construcción. Un proyecto faraónico y lo que algunos llaman una "hazaña técnica"

La misma, terminada. Para juzgar su tamaño, compárenla con los palmerales en primer plano

Vista interior

Otra vista

Vista general. Nótese, a la derecha, los sistemas de aire acondicionado. Fuera hace 45 grados centígrados
Detalles: en Dubai, los obreros de la construcción (indios, pakistaníes, chinos) son tratados de forma despreciable. Los contratos no se respetan. Estas contrataciones son estafas gestionadas por ciudadanos de esos mismos países, verdaderos capos en estos campos de concentración situados al norte del país, al otro lado de la bahía que sirve de puerto natural para Dubai. Al sur, el lujo desenfrenado. Al norte, la miseria, el desespero. Cuando llegan a los Emiratos, los obreros les quitan los pasaportes, lo que les impide regresar a casa cuando descubren que les han engañado. En Dubai, un indio se suicida cada semana.
Imágenes




