Artefactos paranormales experiencias metodología
Paranormal frente a artefactos
14 oct 2002
Novena parte
Todo esto parece bastante desmoralizador. Los científicos parecen matar los sueños al perseguir incansablemente un trabajo de desmitificación. Simplemente se han dado estos ejemplos para recordar la prudencia y una cierta estrategia metodológica. Personalmente creo que lo "paranormal" nos plantea un problema real y tendremos ocasión de volver a hablar de ello. Una de las grandes dificultades proviene de:
- La no reproductibilidad de estos fenómenos.
- De una posible interacción entre el ser humano y el fenómeno que desea observar.
No se puede descartar el segundo punto, de lo contrario se trataría de una actitud a priori propia de la creencia. Y precisamente eso es lo que queremos evitar. Entonces, ¿qué hacer?
Dar algunas ideas. Todos conocen un clásico en materia de "experimento de espiritismo". Se disponen en círculo letras y números planos sobre una mesa bien lisa. Luego, sobre esta mesa se coloca, por ejemplo, un vaso boca abajo. Las personas, reunidas alrededor de la mesa, colocan cada una un dedo sobre ese vaso. Se dice que entonces este comienza a moverse, proporcionando respuestas en forma de una sucesión de letras que se anotarán y que constituyen respuestas a preguntas que se hacen.
- ¿Espíritu, estás ahí?
- O
- ¿Cuál es tu nombre?
- GIGO
- Si corresponde al espíritu de una persona fallecida, ¿en qué época viviste?
- 13S
- ¿Dónde residías en esa época?
- SALERNO
- ¿Qué cargo tenías en esa época?
- MEDECIN
Y así sucesivamente...
Pero el problema es que si las personas presentes ven las letras, les resulta extremadamente fácil mover ellos mismos el objeto móvil hacia esas letras. Nos encontramos ante un caso indeterminado, incluso si los asistentes se esfuerzan por no transmitir ninguna impulso al objeto. Pueden hacerlo de manera inconsciente. ¿Cómo crear las condiciones de un experimento en el que estas contribuciones fraudulentas o inconscientes pudieran eliminarse sistemáticamente?
En IKEA existen mesas giratorias de madera, donde la parte superior gira muy fácilmente gracias a rodamientos de bolas. Adquiera una. Corte pequeños cuadrados de papel en los que escribirá las 16 letras del alfabeto, más los números, más todos los signos que desee añadir. Deje, por ejemplo, una casilla en blanco que tenga valor de "sin respuesta". Coloque estos cuadrados en una bolsa. Sáquelos uno tras otro y colóquelos en círculo, lo más regularmente posible, y pégalos sobre la mesa giratoria. Hecho esto, corte un número igual de tapas en papel cartón negro que pegará según uno de sus bordes, como se indica, después de doblarlas para que el objeto móvil pueda chocar contra ellas. La fijación con cinta adhesiva hará que, tras cada contacto del objeto móvil con una de estas tapas, pueda levantarla y ver qué letra cubre.

El hecho de que la mesa sea giratoria hace que, al igual que en la ruleta, pueda lanzarla entre cada letra. Si su montaje está ensamblado con cuidado, será imposible para un participante identificar la posición de las letras. Si desea ir aún más lejos, podría cubrir la mesa con varias capas de barniz blanco para ocultar posibles imperfecciones de la madera que podrían servir de referencia.
Comience su experimento.
- ¿Espíritu, estás ahí?
Si el objeto (vaso o cápsula de agua mineral, o disco de plexiglás, según su elección) se mueve y apunta, por ejemplo, hacia la letra "Z", se podrá considerar que el experimento ha fracasado. Dos conclusiones: o bien el espiritismo es una estafa, o bien no hay nadie en la asamblea con "dones mediúnicos suficientes" para permitir que el fenómeno se manifieste. Por el contrario, si la respuesta es "O" o "Sí", y si ha previsto una casilla con este tipo de respuesta, deberá anotar que la probabilidad de obtener tal respuesta al azar es de 1 entre 40.
Si por fortuna supera este umbral, retira el objeto móvil, lanza la mesa giratoria y repite la operación, haciendo lo mismo para cada letra. Si obtiene una secuencia de n letras que constituye una secuencia inteligible, la probabilidad de que este fenómeno se deba únicamente al azar será de 1 entre 40n. Supongamos que esta "máquina" haya producido la secuencia de letras indicada anteriormente, con un total de 22 letras, la probabilidad de que esta secuencia se deba al azar sería de
1 entre 40 elevado a la 22, es decir, 5 × 10 elevado a menos 36
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