arqueología misteriosa, descubrimiento reciente, civilización enropeena a menos 7000
Hacia un cambio de paradigma en arqueología
13 de junio de 2005
La ciencia vive desde hace años los dolores del parto. No se trata de menos que un cambio de paradigma. Se escuchan crujidos por todas partes, en la casa Ciencia, pero los científicos, conservadores en su gran mayoría, se aferran a las paredes, puertas y ventanas, en todos los ámbitos, de la manera más lamentable posible. Los investigadores niegan las evidencias.
Si usted lee el último número especial de la revista La Recherche dedicado a las origenes de la Vida, encontrará las más increíbles elucubraciones que se puedan imaginar, ya sea en cuanto a la aparición del ADN o a la evolución de las especies. En lugar de decir modestamente "no sabemos", estos grandes sacerdotes que son los científicos de nuestro tiempo tratan de invocar al dios Azar para parchear, arreglar una teoría darwinista o neodarwinista que se hunde por todas partes. En la base de esta actitud hay el miedo, para los occidentales, de ver "Dios" reaparecer. Pero se trata de un falso problema. "Dios" es una interpretación humana. Todos ven a su dios en la puerta.
De hecho, toda tentativa de descifrar el mundo tratando desesperadamente de encerrarlo en un único contexto geométrico cuatridimensional está condenada al fracaso. El funcionamiento del universo depende de la interacción entre dos universos, un mundo físico, gobernado por leyes físicas, donde encontramos dos entidades que se combaten, la entropía y la neguentropía, y un mundo metafísico, gobernado por leyes metafísicas, diferentes pero análogas, donde los equivalentes de la neguentropía y la entropía se llaman Bien y Mal, simplemente.
Cuando hierves agua en una sartén, operas un proceso disipativo, entrópico. Pero dentro de éste aparecen, momentáneamente, estructuras localmente neguentrópicas, los "remolinos de Bénard". En este caso, estructuras ordenadas, estos remolinos ascendentes que ayudan a conducir mejor el calor hacia la superficie, militan para que el objetivo final, el desorden, la dispersión de las moléculas de agua en la atmósfera, sea alcanzado.
En el mundo metafísico, fenómeno análogo. Trabajos, recientemente finalizados, de naturaleza matemática y geométrica, serán publicados pronto.
Estos dos mundos se otorgan mutuamente su legitimidad. El mundo metafísico desborda de imaginación (en el sentido figurado y en el sentido matemático del término, ya que está compuesto por partículas de masa imaginaria). Solo el mundo real permite probar la funcionalidad de las invenciones exuberantes del mundo metafísico al que usted tiene acceso especialmente en sus sueños, campo de juego de su imaginación.
Las invenciones del mundo metafísico, sus elucubraciones, concebidas según las leyes que allí operan, son luego probadas sin el mundo real. Es allí donde entra el Darwinismo. Las dos teorías se conjugan y no se excluyen mutuamente.
Los científicos rechazan este concepto con todas sus fuerzas. Se aferran a la hipótesis de una evolución continua, mientras que la paleontología abunda en "eslabones perdidos". Vimos cómo la teoría de Coppens, basada en la hominización del australopiteco, el cual habría surgido porque el Rift africano había aparecido, había tenido un breve éxito. Nadie cree ya en la funcionalidad de la bipedestación del australopiteco, incapaz de correr. Ver dossier.
En astrofísica y cosmología, los "especialistas" ignoran soberbiamente el concepto de universos gemelos (nada que ver con esta dualidad física-metafísica) que sin embargo les permitiría dar pasos gigantes en cuanto a la comprensión de los fenómenos cósmicos y astrofísicos. A la inversa, los investigadores inventan constantemente nuevos conceptos que son solo palabras vacías de sentido, como "energía oscura" (que no es otra cosa que el "poder repulsivo del universo gemelo" que, "por debajo", acelera nuevamente el nuestro mientras que éste ... lo frena). En 1997 publiqué un libro con Albin Michel: "On a perdu la Moitié de l'univers", reeditado por Hachette en su colección "Pluriel". Recuerdo la frase del único periodista que dio eco mediático a la salida de este libro:
*- Sé que me lo reprocharán. *
¿No es bella la Ciencia?
Usted encontrará estos bloqueos en todos los ámbitos. Me fue imposible presentar mis trabajos de egiptología en el congreso internacional de 2003, que se celebró en Francia, en Grenoble, ni publicarlos en la revista del Instituto Francés de Arqueología Egipcia (el periódico Le Monde periódicamente da cuenta de enfrentamientos internos y problemas de sucesión más lamentables dentro de este instituto situado en El Cairo).
El texto del artículo presentado.
La respuesta negativa de Goyon, organizador del congreso.
Mismos bloqueos en el ámbito de la arqueología naval. Los arqueólogos no están dispuestos a considerar que hubieran podido efectuarse comunicaciones marítimas entre Egipto y el Nuevo Mundo en tiempos de Keops, ni que hubieran podido efectuarse travesías por el Pacífico, (en ambos sentidos, gracias a la técnica de las "garas" o derivas descubiertas en Ecuador) en la misma época.
A finales de 2004 tuve la oportunidad de almorzar en Aix con un investigador del CNRS, Jean Collina-Girard, quien me comunicó su publicación en la Academia de Ciencias de París donde muestra cómo un fondo elevado situado en el estrecho de Gibraltar se ajusta perfectamente con la descripción recogida por Platón de la boca de sacerdotes egipcios, los cuales sitúan la submersión de esta región del globo hace 9000 años antes de Jesucristo. Le sugerí a Collina que la desaparición de la Atlántida pudiera deberse no a la lenta subida de las aguas vinculada al fin de la glaciación, sino a la ruptura de diques construidos por una civilización que luchó contra esta subida de las aguas creando un polder. Respuesta de Collina:
*- Negativo. En esa época eran cazadores recolectores. *
Él lo sabe. Estuvo allí....
Todos los ámbitos de la ciencia están poblados de ideas preconcebidas. Es un catálogo de ideas recibidas, de prejuicios. Sin embargo, presentamos al lector una copia de un artículo publicado el 11 de junio de 2005 en el periódico Le Monde:
Restos de una muy antigua civilización europea habrían sido descubiertos
LEMONDE.FR
11.06.05 \
10h48 • Actualizado el 11.06.05 \
10h48
Los restos de una muy antigua civilización en Europa, datando de hace 7000 años, habrían sido descubiertos por arqueólogos, informa, el sábado 11 de junio, el diario británico The Independent.
Las huellas de más de 150 templos construidos entre 4800 y 4600 a.C. han sido localizadas en una zona de más de 600 km de largo, cubriendo lo que hoy es el este de Alemania, la República Checa, Eslovaquia y Austria. Estas construcciones de gran tamaño fueron erigidas unos 2000 años antes de las pirámides de Egipto y el centro megalítico de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, afirma el periódico.
Estas descubrimientos van a revolucionar el estudio de la Europa prehistórica, ya que hasta ahora se pensaba que la arquitectura monumental se desarrolló más tarde, en el Próximo Oriente, en Mesopotamia y Egipto, estima el diario británico.
Investigaciones realizadas, entre otras cosas, a partir de fotografías aéreas, en campos y bajo ciudades alemanas actuales, duran más de tres años, pero los especialistas aún no han podido dar un nombre a esta civilización.
UN PUEBLO PROFUNDAMENTE RELIGIOSO
El conjunto de templos, hechos de madera y tierra, fueron construidos por un pueblo profundamente religioso, descendientes de nómadas provenientes de la llanura del Danubio, cuya economía parecía basarse en la cría de ganado como ovejas y cerdos.
Una de las más notables descubrimientos fue hecho bajo la ciudad de Dresde (este de Alemania), donde los arqueólogos descubrieron los restos de un templo de 150 metros de diámetro, rodeado por cuatro zanjas, tres terraplenes y dos empalizadas. Piedras, herramientas de madera, así como figuras que representaban personajes y animales, fueron encontradas, según el periódico.
"Nuestras investigaciones han permitido revelar hasta qué punto las primeras verdaderas comunidades agrícolas de Europa habían alcanzado un grado de visión de grandeza y sofisticación", declaró Harald Staeuble, encargado del departamento del patrimonio del gobierno del estado de Baja Sajonia.
Los arqueólogos también encontraron los restos de un pueblo cerca de Leipzig, en el este de Alemania, que albergaba a 300 habitantes viviendo en una veintena de grandes viviendas, agrupadas alrededor de un templo.
La concentración y consolidación de las técnicas agrícolas parece haber provocado la construcción de estos templos. Sin embargo, después de un período relativamente corto, quizás dos o tres cientos de años, estos templos desaparecieron, lo que sigue siendo un misterio. Tales construcciones monumentales no volverían a aparecer hasta 3000 años más tarde, en la edad del bronce medio, añade The Independent.
Con AFP
Restos de una muy antigua civilización europea habrían sido descubiertos
LEMONDE.FR
11.06.05 \
10h48 • Actualizado el 11.06.05 \
10h48
Los restos de una muy antigua civilización en Europa, datando de hace 7000 años, habrían sido descubiertos por arqueólogos, informa, el sábado 11 de junio, el diario británico The Independent.
Las huellas de más de 150 templos construidos entre 4800 y 4600 a.C. han sido localizadas en una zona de más de 600 km de largo, cubriendo lo que hoy es el este de Alemania, la República Checa, Eslovaquia y Austria. Estas construcciones de gran tamaño fueron erigidas unos 2000 años antes de las pirámides de Egipto y el centro megalítico de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, afirma el periódico.
Estas descubrimientos van a revolucionar el estudio de la Europa prehistórica, ya que hasta ahora se pensaba que la arquitectura monumental se desarrolló más tarde, en el Próximo Oriente, en Mesopotamia y Egipto, estima el diario británico.
Investigaciones realizadas, entre otras cosas, a partir de fotografías aéreas, en campos y bajo ciudades alemanas actuales, duran más de tres años, pero los especialistas aún no han podido dar un nombre a esta civilización.
UN PUEBLO PROFUNDAMENTE RELIGIOSO
El conjunto de templos, hechos de madera y tierra, fueron construidos por un pueblo profundamente religioso, descendientes de nómadas provenientes de la llanura del Danubio, cuya economía parecía basarse en la cría de ganado como ovejas y cerdos.
Una de las más notables descubrimientos fue hecho bajo la ciudad de Dresde (este de Alemania), donde los arqueólogos descubrieron los restos de un templo de 150 metros de diámetro, rodeado por cuatro zanjas, tres terraplenes y dos empalizadas. Piedras, herramientas de madera, así como figuras que representaban personajes y animales, fueron encontradas, según el periódico.
"Nuestras investigaciones han permitido revelar hasta qué punto las primeras verdaderas comunidades agrícolas de Europa habían alcanzado un grado de visión de grandeza y sofisticación", declaró Harald Staeuble, encargado del departamento del patrimonio del gobierno del estado de Baja Sajonia.
Los arqueólogos también encontraron los restos de un pueblo cerca de Leipzig, en el este de Alemania, que albergaba a 300 habitantes viviendo en una veintena de grandes viviendas, agrupadas alrededor de un templo.
La concentración y consolidación de las técnicas agrícolas parece haber provocado la construcción de estos templos. Sin embargo, después de un período relativamente corto, quizás dos o tres cientos de años, estos templos desaparecieron, lo que sigue siendo un misterio. Tales construcciones monumentales no volverían a aparecer hasta 3000 años más tarde, en la edad del bronce medio, añade The Independent.
Con AFP
El catálogo de bloqueos es amplio. Hay un tal tabú sobre el tema ovni dentro de la comunidad científica que es difícil ver cómo podría siquiera mencionarse. Sin embargo, se trata aún de una montaña de hechos difícilmente disputables. Pero, en este ámbito, Francia adoptó durante 25 años una política de desinformación, por razones oscuras (no asustar a la gente? Reservar los frutos de dichas investigaciones para aplicaciones militares, como hicieron los americanos? ). Hoy en día, el ex responsable del SEPRA, vestigio del servicio creado en 1977 dentro del CNES por Hubert Curien (fallecido) para "tomar cargo de este problema", aunque declare "que la hipótesis de incursiones de extraterrestres le parece la más plausible", no se puede esperar que pase nada. Cuando se gritó durante un cuarto de siglo "el lobo no existe, el lobo no existe", es inútil gritar de repente "¡al lobo! ¡al lobo!". Además, los poderes públicos han dejado que las instancias de investigación (CNRS, INRA) privaran a los pocos investigadores que pudieron presentar ideas y trabajos relacionados con este tema (MHD, análisis de las huellas en Trans-en-Provence por el biólogo Michel Bounias, hoy fallecido) de todos los medios de investigación.
Estos descubrimientos mencionados en las páginas de Le Monde cuestionarán la tesis dominante sobre el asentamiento y la culturalización de Europa a partir de una migración que tuvo su origen en el Próximo Oriente.
De cualquier manera, la ciencia avanza como una ciega, invocando energía oscura y cuerdas superiores como se evoca el sexo de los ángeles. Pasa su tiempo reconociendo tesis que condenó durante décadas (ejemplo Wegener: la deriva continental). El barco Tierra se siente cada vez peor, corriendo hacia lo que parece cada vez más una Apocalipsis en toda regla, con su doble sentido: catástrofe y revelación. Al bloquear el paso a conocimientos nuevos, al impedir que la gente conozca las lecciones de sus lejanos pasados, la ciencia juega el juego de los inconscientes que, por miedo y codicia, llevan nuestro mundo hacia una catástrofe sin precedentes.
Retorno al Guía Retorno a la página de inicio
Número de consultas desde el 13 de junio de 2005 :
../bons_commande/bon_global.htm
