Política sociedad historia ideología
Arrancando la margarita
Traducido por Vicenç Solé
24 de octubre de 2004

Jean-Pierre Petit, astrofísico, 2004
La gente de mi generación debe recordar que se trataba de una película de Brigitte Bardot. Pero no es en esta margarita en la que pienso actualmente. Pienso en una idea que me aportó uno de mis lectores. En Francia y en numerosos otros países, se deshoja la margarita. El poder va recortando libertades y logros sociales, uno tras otro. Como no hay ninguna unidad, como no hay ningún partido ni sindicato capaz de recuperar la defensa de los individuos o de los trabajadores, todo se pierde en medio de un silencio. Cada pétalo de la margarita no reacciona cuando se arranca el vecino, sin darse cuenta de que el próximo será él.
No se ve ninguna solución alternativa, y todo esto es desesperante. Periódicamente, Arlette Laguiller se presenta a las elecciones lanzando su pequeño monólogo de tono monocorde y clamoroso. Habla del "partido de los trabajadores" y de los "patronos". Si denuncia injusticias sociales evidentes y erosiones de derechos sociales, su mensaje político es pobre, por no decir inexistente, como todos aquellos que se dicen de "izquierda", coman o no caviar. Algunos discursos recuerdan el tema de la "autogestión", tema de moda en el 68 y una de las más bellas nimiedades que se haya podido imaginar en nuestra historia social. No, las empresas no funcionan cuando los obreros soviéticos las dirigen. El comunismo tampoco ha funcionado. Pero, naturalmente, las cosas son más complejas. Incluso si había buena voluntad (y gente honesta) en la URSS, este imperio, construido sobre la autocracia más violenta, la de un matarife como Stalin, murió ahogado económicamente, forzado por EE.UU. a desarrollar un arsenal que devoraba la mayor parte de su producto interior bruto. La URSS nunca tuvo la oportunidad de disfrutar de la mantequilla y los cañones. Todo esto acabó hundiéndose como un castillo de naipes, y los rusos parecen poco capaces de pasar de un extremo al otro, de una "economía planificada" a una economía de mercado. Parece como si hubieran capturado todos nuestros defectos de golpe, sin capacidad de aprovechar algunas cualidades de su sistema, y actualmente los vestíbulos de las estaciones de Rusia se llenan de jóvenes mineros que se prostituyen y en los mercados se ven personas mayores vendiendo sus pertenencias personales para sobrevivir. La red de protección social soviética ha sido sustituida por la miseria. En Cuba, la mafia americana, expulsada muy pronto por Castro, no tardará en reinstalarse en lo que fue su cuartel general. La China de Mao heredó la mano de hierro de su gran timonel. Allí se combate la droga fusilando sin contemplaciones a quien posea la mínima sustancia alucinógena. China es el resultado de las fantasías extravagantes de su líder-gurú, un devorador de carne fresca, un literato que engañaba a los metalúrgicos con la eficacia que sabemos. Para los que lo ignoren: decidió que los campesinos debían producir su propio acero inexorablemente en los altos hornos de sus pueblos. Mientras tanto, Stalin engañaba a los agrónomos al finalizar la guerra, diciendo que su pueblo mejorarían espectacularmente los rendimientos agrícolas labrando la tierra a un metro de profundidad, con la ayuda de carros convertidos en tractores. El resultado, en vastas regiones, fue convertirlas en tierras estériles, ya que la tierra productiva se hundió a un metro de profundidad, mientras que la tierra improductiva se sacó a la superficie.
En los países árabes, la angustia es explotada por los líderes religiosos que ofrecen a sus fieles la chilaba y el burka como cinturón de salvación frente a la confusión occidental en lo que respecta a costumbres. Es algo simple, pero que funciona desde hace más de mil años. Además, ofrece una respuesta para todo. Proporciona un modo de vida estricto, bien definido, un sistema social ultraestable, capaz de acomodarse a todas las desigualdades y soluciones frente a la angustia existencial. Todo está previsto. Mientras que los occidentales tratan de sobrellevar el asunto con antidepresivos o lanzando misiles al azar sobre objetivos diversos, aplicando otra ley, la ley bíblica del Talión, los demás ofrecen una salida a los más desesperados: la del suicidio con garantías plenas de una beatificación en el más allá. Imparable. Pero en los países árabes, como en EE.UU., los líderes políticos no envían a sus hijos a la carnicería. La muerte se reserva siempre para los pobres, en cualquier época.
El sistema del islamismo radical se impone incluso como una fuerza de alcance internacional. Este sistema de kamikazes es imparable. Es "la bomba atómica de lo no desarrollado tecnológicamente" frente a la cual los cow-boys armados de látigos y armas termonucleares, respaldados por aviones espías supersónicos, armados con bombas guiadas por GPS, están totalmente desprotegidos. Nunca se ha visto una situación de este tipo. Históricamente es extraordinario. En cuanto a los países europeos, parecen pajas dispuestas a arder. La guerra de Argelia es un ejemplo palpable de que las cosas pueden degenerar rápidamente. En el momento en que estalle la primera bomba, la extrema derecha volverá a sacar su OAS dormida. ¿A iniciativa de quién? Buena pregunta. ¿Quién tira de los hilos? ¿Quién desencadenará la primera oleada de atentados en uno u otro país europeo? ¿Líderes religiosos o... los mismos estadounidenses buscando un medio para obligar a los europeos a unirse a ellos en una cruzada contra el terrorismo?
¿Habrá precipitado los acontecimientos el lobby estadounidense, practicando un autoterrorismo totalmente maquiavélico, mediante el famoso 11 de septiembre? Una inteligente maniobra de política internacional para tener las manos libres y meterse en situaciones insolubles y humanamente catastróficas. Irak es la retirada de Rusia. Históricamente, estas dos situaciones son comparables.
La ciencia tampoco aporta soluciones y colabora estrechamente con los lobbies militares-industriales (parece que esta actividad hoy en día es la más clara "de las actividades de investigación y desarrollo"), labor que la desacredita. Sirve ante todo para alcanzar las tasas de beneficio más altas posibles y también sirve a los circuitos de poder, a los monopolios, en medio de una irresponsabilidad total, lanzándose a la aventura de los OGM y otras similares. De vez en cuando, el pueblo interroga a los grandes sacerdotes de la ciencia, a los barbudos con tirantes o a los inválidos con sillas de ruedas que se comportan como gurús que les prometen cualquier cosa, los mismos que desarrollan teorías "que seguramente serán útiles dentro de algunos siglos", ya que "son demasiado avanzadas para la época actual" y que evocan una "TOE", una Teoría del Todo (Theory of Everything). Realmente lamentable.
No tengo nada que proponer. Es una constatación, nada más. Lo que clama al cielo es la actitud de lo que llamamos los medios informativos. Pero, ¿qué es un medio informativo? La definición del Larousse es poco precisa. Se puede leer "difusión de una cultura de masas". Pero no sólo hay eso. Los medios informativos son las ventanas a través de las cuales los profesionales de la información deberían mostrarnos lo que pasa en el resto del país y del mundo. Pero nos inundan de pequeñas historias para embrutecernos mejor. Todos los días, nuestros telediarios nos inundan de hechos diversos que nos ocultan la realidad internacional, despachada en unos pocos minutos. La cadena Arte es la "cadena alternativa" donde se abordan "los grandes temas",...